1 de diciembre de 2008

¿Son las bromas del destino estructuralistas?

No tengo una respuesta válida y segura a esa pregunta, pero desde luego si no son estructuralistas lo que si son es, por lo menos, curiosas. Les cuento. Hace una semana más o menos, tuve el enorme placer de disfrutar unos días de la compañía de Oscar, una persona con una mente demasiado grande para su cuerpo tan menudo (aunque ya comience a tener esa barrguilla de la edad ajajajajajajaja). No conforme con regalarme con su presencia me obsequia hasta las cejas con unos libros deliciosos y sugerentes. Uno de ellos es una preciosa colección de GEDISA editorial titulada "La Película de mi Vida". En ella, una serie de personas de la cultura, el cine, la literatura, etc. eligen una película especial para ellos, y realizan un texto.

El libro regalado de esa colección fue "Casablanca" escrito por Marc Augé, un antropólogo y etnólogo francés, conocido por concepción social de los "no-lugares". Esos "no-lugares" son para el autor, aquellos lugares transitorios que no tienen importancia suficiente para ser considerados lugares propiamente dichos: autopistas, filas de un supermercado, un transporte público, etc. En una analogía maravillosa, aplica esa teoría de los "no-lugares" a Casablanca, demostrando que precisamente ese lugar, Casablanca, es un "no-lugar" para los protagonistas, un espacio de sus vidas marcados por la transitoriedad entre un pasado y un futuro. Y como ese "no-lugar" acaba afectando a Rick (Humphrey Bogart) y a Ilsa (Ingrid Bergman).

Ese "no-lugar" es una estructura al más puro estilo de Lévi-Strauss que nos avisa de la dependencia del "sujeto" frente a un sistema de sentido (social) que siempre existe antes que él. Nacemos en un mundo que nos viene dado, que asumimos en su gran mayoría y que pocas veces llegamos a cuestionarnos realmente en sus puntos más críticos y relevantes.

¿Dónde está la broma del destino? En que ese libro caiga en mis manos de forma no deliberada sino dada, que lo termine de leer el mismo día que Lévi-Strauss cumple cien años y acabe leyendo en un "no-lugar" como es el metro de Madrid, un artículo en la revista El Cultural sobre el estructuralismo y su fundador, escrito nada más ni nada menos que por Marc Augé.

"Nací, y ya estabas aquí,
viví, y siempre te sentí aunque jamás te vi,
morí, y tu seguiste sin mí.
Yo nací, viví y morí,
tu simplemente perduras...."

Post y poema dedicado a Oscar, por todo lo que ya sabes.

1 comentarios:

Oso dijo...

Sí creo que en ocasiones las casualidades no lo son tanto. Todos tenemos un plan aunque no sepamos cuál es. "El destino baraja, nosotros jugamos" que dijo Schopenhauer.

Un abrazo.