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21 de diciembre de 2015

Elecciones Generales 2015 en España: gana por mayoría el intervencionismo

"Un gobierno capaz de darte todo lo que quieras, es capaz de quitarte todo lo que tienes". 
Thomas Jefferson.

Nada nuevo bajo el sol. España no ha elegido entre izquierda y derecha, ejes obsoletos e incapaces aportar algo de reflexión al asunto, ha elegido por 24.000.000 de votos intervención, en mayor o menor grado, pero intervencionismo al fin y al cabo. Que esa manipulación sea con la mano derecha o con la mano izquierda, a los liberales nos es indiferente, lo que tenemos claro es que el Estado nos va a seguir coacionando y robando lo que es nuestro.

La mayoría de los españoles, una vez más, ha dejado claro que lo suyo es seguir viviendo dentro del calor del establo, sin preocupaciones y sin tener de atenerse a esa responsablidad que supone vivir en libertad y sin tutela de un papá Estado y si eso lleva como sacrificio nuestras libertades, lo aceptamos.

En el fondo, somos un país de clara deriva socialista como muestran esos 12.461.246 de votos, total sin Ciudadanos, partido que considero de corte socialista o centro-izquierda, lo cual elevaría la cifra a  15.961.692 de votantes, un 66,2% de los votos válidos según los datos de las últimas elecciones. Pero que los socialistas sean mayoría no es un problema en sí si hubiera una verdadera alternativa liberal, pero no la hay, porque el resto de votos 8.164.716  (33,8%) corresponde a partidos de derecha o centro derecha cuyas ganas de intervención no es menor que el de sus primos.

Los españoles por tanto, claudicamos de nuestra libertad, la delegamos por completo al Estado, a esos políticos que luego una y otra vez nos defraudan y entramos en cólera porque no nos dan lo nuestro. Nos hemos creído a pies juntillas ese contrato que nunca ha existido, ese pacto rousseauniano y hobbesiano que en ningún momento de la historia se ha firmado con el Leviathan. Y es que en el fondo no hemos entendido el juego democrático. Pensamos que nuestra responsabilidad consiste en decidir una vez cada cuatro años, la mano que meza nuestra cuna y una vez realizado, listo, a esperar que nos toque lo que nos corresponde, sin entender que el que espera que le den, o bien se conforma con lo que le entregan o se desespera, sin comprender que si uno desea o quiere algo, debe ir en su búsqueda sin esperar que nadie se lo de servido.

Nuestra tradición política es una muestra clara de porque al final, a los españoles no nos gusta la libertad. Unos han vivido un largo periódo bajo la mano severa pero mimosa de una dictadura que creó los fundamentos y las bases del actual estado del bienestar que padecemos. A cambio de sus libertades, el régimen les ofreció seguridad y los calores de un primer estado benefactor y paternal.

Los otros, los padres de la transición y sus herederos, son o bien los familiares lejanos de esa izquierda combativa y cuasi-comunista que ve en el Estado la solución a todos los problemas, o bien los herederos de ese régimen de derecha católito y conservador, una familia grande como gustaba en la dictadura, pero mal avenida por las grandes difernecias internas. Sin embargo, ambos comparten su amor por ese Leviathan que debe cuidar y esperamos que cuide de nosotros.

Al que aquí suscribe estas líneas, que el ladrón que le quite sus cuartos lo haga con la diestra o la siniestra, le es lo de menos, solo espera que el latrocinio al que se ve expuesto no crezca en cantidad y calidad. Claro que los liberales también tenemos derecho a vivir de ilusiones.

27 de septiembre de 2015

Hoy ya hemos perdido todos, pero aún nos queda mañana.

"Yo represento para ti todos los pecados que no has sido capaz de cometer." Lord Henry,
 El retrato de Doriam Gray de Oscar Wilde


Da igual que gane el si o el no, no hay bando ganador, todos somos perdedores a dia de hoy. Perdedores porque hemos asistido a una de las peores demostraciones del uso de la democracia en este país y solo, lamentablemente, la tergiversación que se da en otros países como Venezuela, no nos permite aspirar a la cima del podium por muy poco. La plata en esta ocasión, quizás no tenga ese sabor tan amargo que suele tener en otros terrenos más deportivos.

Pocas veces he asistido en el circo de unas elecciones, a un nivel tan despreciable, pobre y ofensivo para el ciudadano por parte de los políticos de todos los partidos. Ya no es el hecho de convertir lo que son en sí unas elecciones a formar el parlamento autonómico de una comunidad, en un plesbiscito sobre la independencia, lo cual es usar un martillo para atorinllar; sino también el uso de un discurso del miedo, el desprecio, el insulto, la vanalidad, la ignorancia por bandera y la bravuconería por himno. E insisto, lamentablemente, por parte de todos los candidatos.

Aristóteles afirmaba aquello del animal político, pero aquí, dados a verter nuestra esencia a todo, lo hemos convertido en el político animal, de donde han salido a la palestra las más bajas pasiones humanas. La cita que encabeza este artículo lo dice todo, ellos representan para todos nosotros, los pecados que no  hemos sido capaces de cometer, pero que estamos desando llevar a cabo. Por eso los permitimos, por eso le seguimos el juego. Otra cita de la obra mencionada de Wilde dice "Hay cosas peores que la derrota", es cierto, es el escenario que queda después de ella. Un escenario dividido, tragicómico, que rezuma como la herida pestilente y putrefacta un pus de rencor, odio e incomprensión. El rey Salomón decidió partir en dos al recién nacido para saber quién era la madre, pero en nuestro cuento las dos madres se han callado y han preferido quedarse cada una con su parte de infante muerto. Así, ambas pueden decirle a sus votantes que cada una de ellas ha ganado.

Quizás hayamos perdido el hoy, pero nos queda el mañana y ese futuro debemos empezar a construirlo, paradojicamente, hoy. Porque ahora, entre el pasado y el futuro, estamos aún inmersos en el pasado, en negarse a olvidar las rencillas y los agravios, en ver quién a perdido y ganado cuando, repito, todos hemos perdido. Si queremos un futuro, saquemos al pasado de hoy y dejemos que el mañana se traslade al ahora.

Y el primer acto va a ser despertar para descubrir que las necesidades de todos, no la de los políticos, están fuera de las soluciones que nos ofrecen, su bálsamo de Fierabrás es un embuste como lo es el de Don Quijote. La solución no está en salir de un estado que todo lo controla para meterse de lleno en otro estado que todo lo quiere controlar, porque en ambos casos, el bienestar será del estado, no de los ciudadanos que los forman.

Para votar hay que tener mayoría de edad, y para botar hay que dejar de estar inmersos en la minoría de edad perpetua en la que ellos nos quieren mantener. Necesitamos desparender sus lecciones de que los necesitamos y que sin ellos, sin él, sin Estado, no podemos alcanzar nuestros fines. Todo lo contrario, solo sin su constante presencia y coacción, lograremos realizar nuestras metas. Debemos hoy, decirles que no queremos más de lo mismo, que no deseamos más estado, porque nos hemos percatado de que más sociedad, no es más estado, sino todo lo contrario.

Somos nosotros los que debemos recordarles cuáles son sus funciones y no que ellos nos digan cuáles son nuestras tareas. Así, desde el ciudadano libre y responsable, podremos salir del triste escenario en que el Estado nos ha metido. Hoy ya hemos perdido, pero aún nos queda el mañana, y ese mañana no es del Gobierno todopoderoso, sino de cada uno de nosotros en libertad y sin coaccón, eligiendo lo mejor para cada uno de nosotros.

"Una defensa del Estado sostiene que el hombre es un "animal social", que debe vivir en sociedad, y que individualistas y libertarios creen en la existencia de "individuos atomizados" sin influenciar y sin guardar relación con sus semejantes. Pero no, los libertarios nunca han celebrado individuos aislados como los átomos, por el contrario, todos los libertarios han reconocido la necesidad y de las enormes ventajas de la vida en sociedad, y de participar en la división social del trabajo. La gran non sequitur cometido por los defensores del Estado, incluidos los filósofos aristotélicos y tomistas clásicos, es saltar de la necesidad de la sociedad a la necesidad del Estado."   Murray Rothbard.

20 de agosto de 2015

La miseria del político

"[...] cuanto más se gane en poder, más se pierde en saber"
 Karl R. Popper, La miseria del historicismo

El verano es tiempo para esos idilios intensos, ardientes y apasionados tan apropiados para los días largos y calurosos que estas fechas nos ofrecen. Y yo, fiel a esa idea de que las bicicletas son para el verano encuentro siempre mi "summer nights" en forma de libro. Si el año pasado fue El universo elegante de Briam Greene, que nos acerca los últimos descubrimientos de la física teórica, sobre todo la teoría de supercuerdas; este año mi amor era Universos ocultos. Un viaje a las dimensiones extras del cosmos de Lisa Randall la cual nos habla de que el universo tal y como lo conocemos, sigue siendo un misterio y que oculta muchas más secretos, como una cebolla, de lo que en principio sospechamos.

Todo iba sobre ruedas entre dimensiones extras, branas, espcios de Calabi-Yau y cuerdas hasta que por casualidad, en un debate en red sobre el fin de las energías basadas en los restos fósiles, mencioné la imposibilidad que tiene el ser humano de conocer el futuro y predicirlo, por el simple hecho de que desconoce el nivel de tecnología que habrá en ese momento. Esa tesis es el principal argumento contra el historicismo de Karl R. Popper, filósofo de la ciencia y sociólogo de principios del siglo XX y fuerte opositor del positivismo. Idea que que fue expuesta en su libro La miseria del historicismo.

Leido en mi etapa universitaria mientras cursaba mi licenciatura de sociología, recuerdo que el libro dejó en mi buenos momentos, sobre todo porque formaba parte de esas lecturas que yo me buscaba para desintoxicarme del pensamiento único que impregnaba macachonamente mi facultad. Y como es viejo amor de verano, me entró la melancolía y decidí leerlo de nuevo y bueno, el resultado fue embriagador.

Si bien por aquel entonces, me interesaba más el aspecto epistemológico del libro y sus relaciones más directas con la sociología de la ciencia y del conocimiento,debido a que en el aula se empeñaban en hacernos tragar, por las buenas o por las malas, a Marx como científico y a Karl Mannheim como sociólogo de referencia con su Ideología y Utopía: introducción a la sociología del conocimiento. Ahora descubría un Popper que aportaba grandes ideas a problemas más cercanos a la filosofía y la sociología política. Además, por aquel entonces no había descubierto aún La falta arrogancia de Hayek y mucho menos había produnfizado en su concepción sobre metodología de las ciencias sociales con conceptos tan claves como "cientifismo", "constructivismo", "ingeniería social" o la propia "fatal arrogancia". Lectura que ahora enriquecía de manera potencial la obra de Popper.

Y esa nueva fascinación por el autor de La sociedad abierta y sus enemigos viene de como en la obra, Popper ha sabido captar la mentalidad del intervencionista de una forma magistral, y debido a que no hay mayor ni mejor intervencionista que el político, muetra realmente cual es el modus operandi de éstos.

Partiendo de su crítica al historicismo, corriente que busca las leyes históricas del desarrollo social, y dejando patentes las conexiones que entre historicismo y holismo existen, Popper habla de que existen dos formas de lograr que las ciencias sociales, y la sociología en concreto, hagan ciencia. La primera es la que define como ingeniera fragmentaria y la segunda la que define como ingeniería holística. La ingeniería fragmentaria, sin llegar a extenderme, es consciente de la dificulta de un conocimiento holístico y que por tanto, el científico debe centrarse en unos cuantos aspectos, que deben ser vistos desde la óptica de alcanzar algunos, no todos, los fines a traves de los medios disponibles (nótese su semenjanza con la definición de empesario que maneja la Escuela Austríaca de Economía). La ingeniría holística por el contrario, considera que la clave está en manejar por completo los medios, porque así, podrán alcanzarse todos los fines que se propongan. Asi, dice Popper:
"La ingeniería social utópica u holística, como opuesta a la ingeniería social fragmentaria, nunca tiene un carácter privado, sino sólo público. Busca remodelar a toda la sociedad de acuerdo con un determinado plan o modelo; busca apoderarse de las posiciones claves; y extender el poder del Estado... hasta que el Esado se identifique casi totalmente con la sociedad, y busca, además, controlar desde esas posiciones clave; las fuerzas históricas que moldean el futuro de la sociedad en desarrollo; ya sea parando ese desarrollo, ya previendo su curso y adaptando la sociedad a dicho curso."
Además, el ingeniero fragmentario sabe que no sabe, es decir no cae en esa fatal arrogancia que también explica Hayek, por lo tanto, da un valor excepcional al error y la equivocación, por cuanto es de ahí de donde puede extraer las lecciones necesarias para aprender y mejorar:
"Para el ingeniero o tecnólogo fragmentario, estas opiniones significan que, si quiere introducir métodos científicos en el estudio de la sociedad y en la política, lo más necesario es la adopción de una actitud crítica y el darse cuenta de que no sólo es necario el ensayo, sino también el error. Y tiene que aprender no sólo a esperar que haya equivocaciones, sino a buscarlas conscientemente."
El científico fragmentario descubre que "todos sufrimos una debilidad poco científica: el querer siempre tener razón", pero lucha contra ella con todas sus fuerzas. Todo lo contrario que ocurre en los holísticos, "y esta debilidad parece estar particularmente extentida entre los políticos".

Y esa es una de las características del método holísta, su negativa a reconoer errores, problema además que lleva en su propia esencia y que no puede permitirse el lujo de cambiar. Como bien expone Popper:
"La razón es que todo intento de planificación en gran escala es una empresa que tiene que causar, dicho de forma suave, considerables molestias a mucha gente y por un espacio de tiempo considerable. [...] será parte de su trabajo suprimir las objecciones no razonables. Pero con éstas supimirá también invariablemente la crítica razonable. [...] pasa por alto el hecho de que, si es fácil centrlizar el poder, es imposible centralizar todos los conocimientos distribuidos en muchas mentes individuales, cuya centralización sería necesaria para el sabio ejercicio del poder centarlizado. [...] Incapaz de conocer [...] que hay en las mentes de tantos individuos, tiene que intentar la simplificación de sus problemas por la eliminación de las diferencias indivudales: tiene que intentar el control y la uniformidad de los intereses y creencias por la educación y la propaganda."
A mi estas palabras de Popper, me suenan como a versos declamados a la orilla del mar con la luz de la luna, con los tiempos políticos que corren. Amores de verano, ya saben, "Summer loving had me a blast..."

25 de mayo de 2015

Decidir para no decidir: un análisis de los resultados electorales

El día después de unas elecciones uno puede encontrarse con tantos análisis como puntos de opinión. Algunos intentarán explicar el por qué de los resultados, otros justificar las respectivas victorias y derrotas. Yo, como no soy experto en procesos electorales y mucho menos, en sociología electoral, he decido dar mi más personal punto de vista sobre el resultado y lo que éste nos puede traer, que no es otra cosa que la tiranía de la soberanía popular.

Con los resultados ya casi cerrados, si me piden resumir en una frase mi opinión sobre los mismos es que "hemos decido no decidir". En España hemos claudicado de nuestra responsabilidad para otorgársela, una vez más, a otros, a esos que llamamos representantes políticos. Nos hemos inyectado en vena, pero además de forma premeditada y voluntaria, esa droga que tanto nos gusta que es el paternalismo estatal. Y nos encanta.

Aunque como tal el síndrome de Peter Pan no es reconocida como una enfermedad mental, parece que es la verdadera pandemia de las sociedades actuales. Claro que a ello ayuda y mucho, el otro lado de la ecuación que es el propio Estado, que no deja de lanzarnos el mensaje de que sin él, estamos perdidos. Sin voluntad por descubrir lo que por nosotros como individuos libres podemos lograr y cegados por el soma de ese estado del bienestar que, cual Matrix, no deja que despertemos, los resultados electorales no sorprenden tanto. Repito, hemos decidido no decidir, y estamos además, orgullosos de ello.

Hace unos días charlaba con un buen amigo que el eje izquierda derecha heredado de la Revolución Francesa, ya no tiene sentido. A día de hoy, el verdadero eje diferenciador en lo que se refiere a la acción política, es intervencionismo - no intervencionismo, o lo que es lo mismo, libertad - intervención. Hayek ya hablaba de los "socialistas de todos los partidos" cuando les dedicó su obra Camino de servidumbre. Ya en 1944, año de publicación del libro, él veía claro que el futuro de la democracia no iba a estar entre conservadores y socialistas, ni entre laboristas y democristianos, sino entre aquellos que van a defender la no injerencia del estado en todos los aspectos de nuestra vida y aquellos otros, da igual las siglas de su partido, que desean planificar al detalle todo lo que nos afecta.

Sin embargo, hay un pensador que se adelantó a él, Benjamín Constant, que allá por 1818 afirmaba en sus Principes de Politique:
"el reconocimiento abstracto de la soberanía popular no incrementa en nada la libertad de los individuos. [...] si atribuimos a la soberanía una extensión que no debe tener, la libertad puede perderse a pesar de ese principio o incluso en razón del mismo. [...] El error de quienes, de buena fe y por amor a la libertad, han otorgado un poder ilimitado a la soberanía popular deriva del modo en que se han formado sus ideas políticas [...] su cólera se ha dirigido contra los ejecutores del poder más bien que contra el poder mismo. En lugar de destruir este último, han pensado en sustituir a sus poseedores. Ha sido una lástima, pues en ello han visto una conquista. Han entregado el poder a la sociedad en su conjunto. Y de la sociedad en general ha pasado necesariamente a la mayoría, y de la mayoría a las manos de unos pocos y a menudo de uno solo. Y de este modo se han producido los mismos males que antes."

 Y por la misma época, otro gran pensador francés, Alexis de Tocqueville, venía a decir lo mismo en su La democracia en América:

"Hasta hoy, nadie en los Estados Unidos ha osado proponer esta máxima: que todo está permitido en interés de la sociedad. Máxima impía, que parece haber sido inventada en un siglo de libertad para legitimar la llegada de lo tiranos"

Disfrutad ahora, de vuestros tiranos.

12 de agosto de 2014

Luego se quieren llamar liberales

Dos noticias acaecidas entre este lunes y la semana pasada han llamado mi atención por como han demostrado el lado interventor, socialistas y liberticida de nuestros políticos. Y no me refiero al programa de PODEMOS y su iniciativa de renta básica universal.

La primera ha sido la noticia proveniente desde Rusia de la prohibición de importar productos de la Unión Europea, sobre todo agrícolas. La medida ha desatado la alarma entre los agricultores españoles, ya que el país ruso es uno de los principales importadores sobre todo de frutas y hortalizas nacionales. No han tardado mucho por tanto los agricultores españoles en pedir ayudas para evitar esa medida. Ahora muchos dirán que eso en un sistema menos liberal y con menos comercio libre no ocurriría. Lo que parecen no darse cuenta es que la medida es producto de una respuesta política a las medidas de bloqueo económico por parte de otros políticos y sus estados.

Los sindicatos agrícolas no han perdido el tiempo y ya han solicitado que la Unión Europea compre el excedente producido para que los precios se mantengan y no caigan ¡Fantástico! Empleados el dinero de los ciudadanos de la unión para comprar excedente y que los precios de nuestra cesta de la compra nos sigan saliendo igual de caros cuando podrían salirnos más baratos. Una lógica política de libro, si señor.

La nota cómica la ha dado como no, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (sic) en boca de la dueña de su cartera, la ministra Isabel García Tejerina que defiende el uso del dinero de todos para comprar el excedente debido a la situación inesperada provocada por Rusia y su prohibición pero también, a las extraordinarias condiciones medio ambientales actuales, es decir, que debido a que la climatología ha sido perfecta para la producción, el excedente es mayor y por tanto, hay que mantener artificialmente el precio a toda costa.

La otra noticia también tiene como protagonista a España y la Unión Europea, ¡como no!, pero se le suman dos actores más, Gibraltar y el Reino Unido. Resulta que el organismo europeo, ante una reclamación por parte de los comerciantes del otro lado del Peñón, ha decidido investigar si se producía algún tipo de fraude fiscal. Sus conclusiones, comunicadas a través de la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude. OLAF (sic),  son que si, sobre todo en lo referente a blanqueo de capitales y mercado negro del tabaco. Las estimaciones que se manejan cifras entorno a los 1.200 millones de euros.

Bajo la óptica estatal, los malos son los individuos que se dedican al contrabando de tabaco, sin pararse a pensar ni un segundo, como se ha llegado a la situación en la cual, una serie de personas deciden ejercer dichas actividades porque las consideran muy lucrativas. Y si, ya digo ahora mismo que la culpa es de esa manía intervencionista del Estado.

El mercado del tabaco en toda la Unión Europea está excesivamente regulado con medidas que incluyen desde los lugares de venta y adquisición de licencias, etiquetado de los paquetes hasta los altos impuestos que este tipo de producto padece. La imposición fiscal al tabaco alcanza en España un 50% del precio de venta del producto, es decir, de cada 10 euros que pagamos por cartón, 5 son producto de impuestos. Teniendo en cuenta que la media del precio de un cartón en España ronda los 40 euros, estamos hablando de que 20 euros son impuestos.

Al otro lado de España, en Gibraltar, el precio del mismo es mucho más barato, unos 20 o 25 euros. No hace falta ser un experto en economía para darse cuenta de que mantener el precio de un producto por encima del precio de mercado que oferentes y demandantes pedirían, ocasiona un mercado negro y por tanto, contrabando. El estado crea las condiciones y luego no admite que se ocurran los hechos, otra magistral forma de actuación muy en línea con su forma de pensar.

Como no, la nota de color la vuelven a dar los políticos españoles, en este caso Carlos Floriano, diputado del Partido Popular, que en unas declaraciones en Onda Cero dice que "hay motivos para creer que se cometen delitos de contrabando de tabaco y blanqueo de capitales." Señor Floriano, ya se lo digo yo, si, se comente actividades de contrabando y blanqueo de capitales y se seguirán cometiendo, porque mientras la presión fiscal de este país sea como es y sus regulaciones mantengan el alto el precio de forma artificial, habrá siempre quien decida correr ese riesgo a cambio de las sustanciales ganancias que le esperan. ¿Quiere acabar con ello? Pues no regule más, sino menos y deje actuar al mercado de forma libre, verá que sorpresa.

Luego dirán algunos políticos que ellos son los liberales de verdad.

27 de mayo de 2014

Entre todos la mataron...

Ahora que estamos en plena resaca de las Elecciones Europeas al Parlamento del 2014 y a petición popular de muchos de vosotros que habéis querido conocer mi opinión, vuelvo a este blog para hacer pública y permitir que cualquiera que lo desee, averiguar lo que pienso al respecto.

Resumiría mi postura con un refrán español, "entre todos la mataron y ella sola se murió". Y la víctima es la libertad. Mientras que la mayoría de los expertos y tertulianos de uno u otro lado, se asustan e intentan asustar por el auge de los extremos, derecha o izquierda, dependiendo de si ellos se sientan a diestra o siniestra. Yo lo que veo es que, o rojo o azul, la única que sale perjudicada en todos los casos, es la libertad.

Me da igual quien me ponga los grilletes estatales y coarte mi libertad. Me es indiferente quien decida meterme la mano bien en la cartera bien en la bragueta. Me duele igual que me obliguen a pagar impuestos para mantener un estado paternalista excesivo, como hacerlo para defender el mismo estado paternalista excesivo preocupado por salvar mi alma de un castigo divino del más allá. Me da igual quien sea mi carcelero, pues a mi libertad, lo único que le ocupa es que le ponen grilletes y no quiere que sea así.

El discurso común a la mayoría de los partidos, hay dignas excepciones incluso en España como es el P-LIB, es primero creer en el Estado y luego en una Europa de los estados. La mayúscula en lo primero y la minúscula en lo segundo no son un fallo, sino algo escrito a conciencia. Sin embargo, ambas ideas tienen en común aquello del calor del establo, no sé si el mismo que mencionaba Nietzche, pero seguro que muy parecido. Por cierto, quiero dejarlo claro, el establo es esa gran mentira magníficamente vendida como Estado del Bienestar, que realmente es el Bienestar del Estado.

Lo divertido cuando uno no está casado con nadie, es ver como todos ponen en sus bocas, la misma peligrosa idea, aunque disfrazada de forma diferente. Nadie de los partidos, incluso lo más radicales de las extremas de ambos brazos, rechaza en erguirse en el defensor de los ciudadanos y los derechos sociales de los mismos. El matiz está en el enemigo, y por ende el culpable, de los males que nos atenazan.

La izquierda y su extrema, buscarán al malo en el sistema económico capitalista. La diferencia radica en que mientras que uno quiere reformarlo por completo y de una forma rápida por soluciones comunistas, los segundos buscan engendros híbridos tan peligrosos como el primero, pero que mantienen vivo al enfermo a base de medicamentos que ellos, supuestamente, saben perfectamente recetar y administrar. Por otro lado, todo aquello que implique una elección religiosa que no acompañe sus valores éticos y morales, o bien será exterminada o bien, denigrada e incluso discriminada.

La derecha y su extrema, buscarán al malo en el sistema económico capitalista. La diferencia radica en que mientras que uno quiere reformarlo por completo y de una forma rápida por soluciones más tradicionalistas, los segundos buscan engendros híbridos tan peligrosos como el primero, pero que mantienen vivo al enfermo a base de medicamentos que ellos, supuestamente, saben perfectamente recetar y administrar. Por otro lado, todo aquello que implique una elección ética y moral individual que no acompañe sus valores éticos y morales, o bien será exterminada o bien, denigrada e incluso discriminada.

No me he vuelto loco, son los mismos carceleros con distinto disfraz, por lo tanto, sus grilletes son grilletes, igual de fríos, pero con colores distintos y puestos por nuestro bien, para defendernos de enemigos distintos, pero usando las mismas herramientas, el enardecimiento y absoluta pleitesía del individuo libre al Estado.

Y esto es así porque nos hemos dejado infantilizar y con sumo gusto, dejarnos colocar las cadenas que nos atan y esclavizan de forma muy fina y subversiva, al estado de bienestar. Años y años bajo las faldas o los pantalones, pues el Estado no tiene ni sexo ni género, han originado en nosotros, una dependencia de las prebendas estatales. Y lo que es peor, hemos aprendido e instaurado en nuestro fuero más interno, como un credo de fe, que nuestra vida fuera del calor del establo del bienestar, sería no mala, sino terrible. Con ello, nos hemos olvidado de la capacidad de realización del individuo, de sus virtudes y capacidades. De hecho, todos los adjetivos positivos los representa el Estado, mientras que los epítetos más negativos se vierten en el individuo, egoísta, insolidario, avaricioso.

Lo curioso, al igual que cierto rey que pensaba que llevaba los mejores y más bellos ropajes, es que nos vemos como seres completos, maduros, responsables y solidarios, cuando en realidad, estamos desnudos con el chupete en la boca, esperando que el Estado rellene nuestro biberón. Y los males de los estados por separado, los hemos trasladado y multiplicado en la Unión Europea.

¿Qué es Europa? Europa es el sueño de unos niños, a los cuales no les dejan jugar mientras les rellenan los biberones y les cambian los pañales, esperando que jamás crezcan. ¿Quienes son esos seres perversos? Nosotros mismos, nadie más.

8 de octubre de 2012

El banco malo: ingeniería financiera estatal al servicio de la banca

Entrada publicada originalmente en CapitaLibre

Les voy a contar un cuento. Era que se era en un país de sol y castañuelas, amante de la sangría y las fiestas que consiguió unirse a un club de gente muy especial. Este distinguido grupo tenía un señor que decidía cuando se podía prestar dinero muy barato y cuando no, y por aquel entonces, lo estaba casi regalando. Así, los bancos de los diferentes países socios comenzaron a vender préstamos por doquier. En la nación de nuestra historia, lo que vendieron sobre todo fue préstamos hipotecarios, pues los alegres ciudadanos querían todos poseer casa propia y en muchos casos, no solo una, sino varias. Los listos constructores se apuntaron al boom, al igual que las promotoras y durante un tiempo, el paraíso se estableció en la tierra de los hombres. Pero llegó un día en que el señor que mandaba sobre el precio del dinero decidió que debía valer más, y todo el castillo de naipes se desmoronó. Los bancos dejaron de prestar dinero, los ciudadanos tuvieron que pagar más para hacer frente a sus deudas, las constructoras dejaron de levantar más viviendas, las promotoras de venderlas y el Edén se esfumó. Bienvenido a la España de hoy en día.

Así los bancos y las cajas empezaron a llenar sus balances de algo que no esperaban tener, millones de euros en activos inmobiliarios procedentes de las constructoras, las promotoras y los ciudadanos que no podían hacer frente a los préstamos vendidos por esas mismas entidades. ¿Era grave el problema? Pues teniendo en cuenta que habían llegado a prestar 400.000 millones de euros, podemos afirmar que sí.



Las entidades financieras se encontraron de golpe con activos en sus balances que no sabían gestionar pues la actividad inmobiliaria le es totalmente ajena. Desconocían por completo el proceso que va desde la construcción a la venta y lo que es peor, no clasificaban de forma correcta los activos que les iban llegando. Ello suponía además, un coste financiero debido a las provisiones que debían destinar a esos activos y que poco a poco iba erosionando sus resultados. En un momento donde el mercado interbancario se cerró por completo, los ingresos vía activo se fueron al traste, la competencia vía pasivo se iba incrementando de forma vertiginosa y los resultados mermaban por el menor negocio y el aumento de las provisiones, las cajas de ahorro y los bancos comenzaron a sudar la gota gorda. Y por si todo ello no fuera poco, los Gobiernos y los organismos reguladores aumentaban las exigencias de solvencia y capital necesarias para seguir operando, aumentando más la presión.

Y al final sucedió lo que tenía que suceder, algunos quebraron. ¡Pues no!, el Gobierno decidió solucionar el problema realizando una reestructuración del sector, sobre todo en las cajas de ahorro, pero primando más los intereses políticos que los empresariales. Luego prestando dinero gracias a la primera intervención del FROB, más tarde nacionalizando las entidades problemáticas y por último, acudiendo a las arcas europeas con el tan hablado rescate. Y uno de los regalos envenenados que nos trae ese salvavidas europeo es el banco malo.

¿Qué diantres es un banco malo? Pues para empezar no es un banco, pero si que es algo malo. No se trata de una entidad bancaria porque para empezar no tendrá ficha bancaria, un requisito indispensable para ejercer el negocio bancario, sino de una gestora que aglutinará los activos inmobiliarios de las diferentes entidades que así lo soliciten. Su objetivo según el Memorándum de Rescate establecido entre España y la U.E. es "evitar la liquidación de activos tóxicos, fundamentalmente inmobiliarios, a precio de saldo."

¿Cómo diantres realizará esa misión? Comprando los activos a las entidades por un precio por encima del teórico del mercado, lo que han venido en llamar "valor económicamente sostenible en el tiempo". Con ello, según los expertos que han redactado el documento, pretenden evitar la volatilidad que está sufriendo el mercado inmobiliario a corto plazo, ya que nos encontramos, según ellos, en un mercado distorsionado por la falta de demanda y unos precios no fiables. Las ventajas que ofrece dicha solución son que un solo gestor administrará todo el stock y se podrá optimizar el precio sin sufrir los vaivenes del mercado.



Visto así, todo son ventajas ¿no?, pues no. Porque nos están volviendo a contar una gran mentira para volver a sacarles las castañas del fuego a los bancos y cajas. Para empezar, es falso que todas las entidades bancarias no tengan experiencia en el negocio inmobiliario, pues muchas de ellas tenían divisiones e incluso grupos inmobiliarios dentro de sus matrices donde además, eran accionistas de muchas constructoras y promotoras. Puede que no contasen con la experiencia y un conocimiento específico del negocio inmobiliario, pero no les era ajeno en absoluto. Segundo, con las bonitas palabras de "mercado distorsionado", "optimizar precio" y "valor económicamente sostenible" lo que están ocultando es una realidad patente ahora mismo, que los bancos y cajas no están dispuestos a reconocer un deterioro en el valor de esos activos y serán capaces de elaborar cualquier plan maléfico para evitar esas pérdidas y si pueden, incluso lograr algún beneficio. Todo ello sería respetable sino fuese porque para ello están usando dinero que es de todos y no el suyo, es decir, están suprimiendo lo que se conoce como riesgo de mercado utilizando como contrapartida fondos públicos.

Las consecuencias de entrada serán que los precios de los activos inmobiliarios no bajarán hasta el nivel que el mercado está marcado, pues no seamos ilusos, no es que haya falta de demanda, sino lo que existe es una falta de adaptación del precio de la oferta a las condiciones de precio de la demanda. ¿Cómo es ello posible? Porque los bancos y cajas están manteniendo artificialmente el valor de sus activos en sus balances, negándose a valorar a precios de mercado sus activos y asumir las pérdidas que dicha corrección supondría para ellos. Y el Estado, en vez de respetar el libre juego de la oferta y la demanda, decide intervenir para seguir manteniendo esa situación virtual más tiempo.

Es falso que el mercado esté volátil, como defienden los bancos y el Gobierno. La volatilidad en un mercado se entiende como subidas y bajadas en los precios de los bienes en el corto plazo, por ejemplo, si la acción de Telefónica un día sube un 0,25%, al día siguiente baja un 1%, al siguiente baja un 0,75%, luego baja un 0,50% y al finalizar la semana sube un 0,45%. Pero si el precio del bien lleva bajando un año entero, no es que se encuentre en una situación volátil, sino en una tendencia negativa de depreciación, porque los inversores están considerando que su precio está alto.

Otro argumento que utilizan los defensores del banco malo es que no es posible poner precio a los activos inmobiliarios que poseen las entidades bancarias. Una mentira más, porque siempre que exista un mercado, existe un precio, ahora bien, que esta valoración sea la que a nosotros nos guste, eso ya es otro cantar. Como ya he dicho, la demanda está ofreciendo un precio que la oferta no está queriendo asumir. Ahora que el libre juego del mercado no les conviene, deciden que es el momento de que el Estado intervenga, pero no cuando los precios subían sin parar antes del estallido de la crisis, no, entonces si éstos se disparaban año tras año era porque el mercado así lo decidía. Pues bien, ahora el mercado está decidiendo que esos activos valen mucho menos.

Se crea además, un importante riesgo moral (moral hazard) ya que las entidades bancarias no están escarmentado con todo esto, al contrario, la lección que están aprendiendo es que hagan lo que hagan, el Estado vendrá siempre a rescatarlas, convirtiéndose en un club selecto al que los vaivenes del mercado no les afecta cuando las cosas se ponen realmente mal. Mientras que hemos dejado quebrar a empresas constructoras, promotoras, cerrar miles de pymes y negocios pequeños que han aumentado la lista de parados, los bancos y cajas parecen poseer una carta blanca para su salvación.

Y que algunos sigan pensando que esto es un capitalismo liberal....

3 de noviembre de 2011

Aclarando algunas cuestiones

Ni fascista, ni de derechas, ni conservador, ni progresista, ni anarquista, ni socialista.... simplemente YO, simplemente LIBERAL. ¿Entendido?

Resultado del test de Nolan (hacer test):


Y estas mis respuestas:

Sus respuestas fueron:

  • No debe haber censura de opiniones por parte del Estado en ningún caso.
  • La Iglesia debe autofinanciarse, y estar en igualdad de condiciones con cualquier otra asociación. El Estado debe permanecer laico.
  • El Sercicio Militar debe ser voluntario. Es el mejor modo de tener un ejército profesional y preparado para defender nuestros intereses y compromisos en el exterior.
  • Las leyes no deben entrometerse en las relaciones sexuales entre adultos que consientan, en ningún caso.
  • Deberían legalizarse las drogas, despenalizando su uso y liberalizando su distribución.
  • Las leyes y el poder judicial deben establecer en qué casos se puede anteponer el uso de medidas preventivas de seguridad a ciertos derechos individuales y en qué casos no.
  • Cualquier tipo de imposición o beneficio basado en criterios de sexo, raza o grupo social, viola el principio de igualdad ante la ley, y no debe ser impuesto por el Estado.
  • No debe haber diferencias de derechos en función del lugar de nacimiento o nacionalidad.
  • El Estado no debe intervenir en cuestiones tan personales como la identidad o la cultura. Cada ciudadano debe tener la libertad de usar el idioma que considere.
  • Se contaminaría menos si se estableciesen responsabilidades claras y derechos de propiedad bien definidos con respecto a la contaminación.
  • El Estado no debe limitar el comercio internacional. Éste debe ser libre y los aranceles deben reducirse o eliminarse.
  • Los impuestos deberían reducirse, aunque para ello haya que recortar algunas prestaciones y servicios del Estado.
  • Las pensiones de jubilación son un asunto de ahorro y planificación individual. El Estado no debe exigir contribuciones obligatorias a un sistema público.
  • Las instituciones privadas de caridad deben ser las principales canalizadoras de la solidaridad de la sociedad.
  • Las licencias, permisos y colegios profesionales son trabas innecesarias. El ejercicio de cualquier profesión debe ser libre para cualquier persona cualificada.
  • Los sindicatos deben regirse por las normas aplicables a cualquier otra asociación, y no recibir financiación pública o atribuírseles funciones especiales.
  • Gestionar centros médicos no debe ser una función del Estado. Los centros médicos deben ser privados, y los ciudadanos ser libres de contratar el seguro médico que prefieran.
  • El Banco Central debería reducir sus competencias, y los bancos comerciales ser todos de carácter privado.
  • Las Grandes Superficies son empresas como cualquier otra. Tienen derecho a competir libremente en el mercado, sin restricciones en sus horarios o precios.
  • Los contratos laborales deben gozar de más libertad de cláusulas entre las partes. La legislación debería interferir menos en materias puramente contractuales, como su duración o causas de rescisión.

2 de agosto de 2011

Aprender de economía cantando rap (II)

Hace unos meses me topé con una de las mejores ideas para difundir auténticas lecciones de economía en forma de rap. Hoy les traigo la segunda parte y como entonces, no puedo más que descubrirme ante estos genios con mayúsculas. ¡Espero que lo disfruten!

"La economía no es un coche, no hay un motor que se detenga. Ningún experto puede arreglar "esto" porque no hay ningún "esto" en absoluto. La economía somos nosotros, no necesitamos ningún mecánico. ¡Aparta las herramientas, la economía es algo vivo!"
F. A. Hayek.

28 de febrero de 2011

Lección de economía, pero de las de verdad.

Escribía hace poco sobre las características del sistema financiero que tenemos en la actualidad. Por mucho que yo intente desgranar los secretos de la economía, el Catedrático de Economía  Jesús Huerta del Soto tiene la virtud de la sencillez y la claridad. ¡Ojalá este vídeo lo viesen en todas las Facultades de Ciencias Sociales y todos aquellos que siguen pensando que la actual crisis es culpa del mercado!


5 de enero de 2011

El sistema bancario y sus implicaciones (y II)

En la anterior entrada, intenté explicar de forma sencilla el papel de las entidades bancarias, los bancos centrales, además de una breve aproximación a la política monetaria. En el presente artículo expondré mis opiniones sobre el sistema de reserva fraccionaria que regula el actual sistema financiero y sus implicaciones sobre la economía.

Recordar previamente que un sistema de reserva fraccionaria significa que los bancos únicamente tienen la obligación de mantener en sus reservas un 2% del dinero depositado a la vista por sus clientes, mientras que el 98% restante puede disponerse libremente. El origen de este mecanismo se encuentra en la Ley de Peel de 1844 (Peels Bank Act), aprobada por el entonces Primer Ministro del Reino Unido Robert Peel, en la cual se establece como obligatorio un coeficiente de caja del 100% en oro a los bancos privados respecto a la emisión de papel moneda (patrón oro), pero cometiendo el tremendo error de olvidarse de aplicar la misma directiva a los depósitos. Ello posibilitó el desarrollo y extensión de la reserva fraccionaria y la expansión del crédito. Sin embargo, también permitió la creación de uno de los mayores problemas del sistema bancario actual: los bancos centrales. En palabras del Catedrático Jesús Huerta del Soto: "la Ley de Peel de 1884 [...], respaldó la creación de un sistema de banca central que, posteriormente, y sobre todo por culpa de la negativa influencia de teóricos de la escuela bancaria como Marshall y Keynes, terminó siendo utilizado como respaldo de las erróneas teorías de estos prestigiosos economistas, para justificar e impulsar unas políticas de descontrol monetario y desmán financiero mucho peores que aquellas a las que originariamente se pretendía poner remedio." (HUERTA DEL SOTO, J. 1994, 133).

La creación de este tipo de entidades supone ir contra la natural evolución del sistema bancario y permite dar rienda suelta a "un acto ilegítimo de apropiación indebida" (HUERTA DEL SOTO, J. 1994, 133).  Ya que el depósito es una custodia, contrato jurídico que supone "la obligación de tener siempre a disposición del depositante una cantidad igual a la recibida..." (GARRIGUES, J. 1975, 365) Ya que actuarán como responsables en última instancia de la mala gestión de banqueros irresponsables. Como relata el profesor Huerta del Soto: "Esto sucedió, en un primer momento, de una manera vergonzante y secreta, pues todavía se tenía por parte de los banqueros la conciencia de un mal proceder; y sólo posteriormente los banqueros consiguen que la violación del principio tradicional del derecho se efectúe de una manera abierta y legal, cuando felizmente obtienen del gobierno el privilegio para utilizar en su propio beneficio el dinero de sus depositantes (generalmente en la forma de créditos muchas veces concedidos, en un primer momento, al propio gobierno). De esta manera se inicia la relación de complicidad y la coalición de intereses que ya es tradicional que exista entre gobiernos y bancos, y que explica a la perfección las relaciones de íntima compresión y cooperación que existen entre ambos tipos de instituciones y que hoy en día se aprecian [...]. Y es que los banqueros pronto se dieron cuenta de que la violación del principio tradicional del derecho mencionado daba lugar a una actividad financiera altamente lucrativa..." (HUERTA DEL SOTO, J. 1994, 136-137)

El papel pernicioso de los bancos centrales se entiende mejor cuando se explica, además, su culpabilidad en los ciclos económicos de auge y caída que desde su creación, viene padeciendo el sistema. Recordemos que el sistema de reserva fraccionaria permite la expansión crediticia y que, además, los propios bancos centrales controlan la política monetaria, sobre todo a través de los ajustes en el tipo de interés. Pongamos un ejemplo real.

En el año 2.001, el atentado de las Torres Gemelas provoca una caída económica que acaba afectando a las empresas punto com. Para evitar una caída del consumo, pues cuando el consumidor ve que se avecinan malos tiempos aumenta su ahorro, el banco central decide bajar los tipos de interés por lo cual: a) no resulta tan atractivo ahorrar, debido a la baja remuneración del interés que nos ofrecen; b) aumenta la masa monetaria en circulación, debido a que los bancos pueden financiarse de forma mucho más barata en los mercados inter-bancarios.

Estas medidas buscan mantener o aumentar el consumo privado, para no hacer peligrar la producción y por tanto el crecimiento económico.  Pero de forma adulterada, claro está.

Los clientes de los bancos comprueban que realmente ahorrar no sale tan a cuenta y que, invertir sus ahorros en otros activos o bienes es más lucrativo que ese 1% que le ofrece su banco, por lo que acaba retirando todo o parte de sus ahorros. Las entidades bancarias ven como se reducen una de sus vías de negocio (el pasivo en jerga del sector) y que deben buscar otra forma de crecer vía prestamos (vía activo). Debido a que contar con dinero para prestar sale muy barato porque los tipos de interés del banco central están muy bajos, permite ofrecer préstamos y créditos a sus clientes a tipos muy atractivos para que inviertan sus ahorros de forma más rentable. Este mecanismo se ve aumentado por el sistema de reserva fraccionaria, ya que a los bancos no les interesa tener mucho dinero en las arcas del banco central, que les ofrece un tipo también muy bajo, por lo tanto, mantienen el coeficiente de reserva legal mínimo exigido, el 2%.

Esto provoca una auténtica borrachera de dinero fácil para invertir y realizar proyectos.  La ecuación de que ahorro es igual a inversión no se ve tan clara, porque está claro que se ha multiplicado el dinero pero no mediante ahorros reales, sino gracias al mecanismo de la reserva fraccionaria.

Es esa financiación sin ahorros reales lo que distorsiona la señal de los inversores, empresarios y particulares. Algo que explica a la perfección la Teoría Austriaca del Ciclo Económico. Expuesta y resumida de manera brillante, como no, por el profesor Huerta del Soto, es un extracto largo, pero les aseguro que merece la pena:

" Y es que los cambios monetarios jamás son neutrales. Cuando se crea determinada cantidad nueva de dinero, ésta siempre entra en la economía por un punto muy concreto; se gasta primero en determinados bienes y servicios y sólo después, lentamente, se van extendiendo sus efectos por el resto de la estructura productiva. Esto implica que determinados precios se verán afectados antes que otros, modificándose la asignación de recursos como consecuencia de ello. En efecto, gracias a la llegada del nuevo dinero, determinados empresarios que habrían obtenido pérdidas, obtienen beneficios, y muchos trabajadores, que no habrían encontrado trabajo en determinados sectores, se ven fácilmente empleados en los mismos; además, se crean nuevos tipos de negocios, ampliándose las instalaciones ya existentes.

Generalmente, el nuevo dinero llega al mercado previa reducción artificial de los tipos de interés, dentro de una política de clara expansión crediticia. La baja del tipo de descuento y las mayores facilidades crediticias, lógicamente, incrementan los gastos de inversión en relación con los gastos de consumo, distorsionando todos los indicadores que guían a los empresarios, y en especial la rentabilidad relativa del capital invertido en cada una de las etapas o fases en que, para los austriacos, está dividida la estructura de la producción. Tales etapas representan los sucesivos procesos productivos interrelacionados que, desde los bienes de orden más superior a los más próximos al consumo, existen en la realidad; se combinan en las mismas los más heterogéneos bienes de capital que se van produciendo con los factores originarios (tierra y trabajo), para dar lugar a bienes de capital más elaborados, y, en última instancia, tras la necesaria espera, a bienes de consumo.

Lo que está claro es que, como consecuencia de los reducidos tipos de interés, aparecen ahora como beneficiosas inversiones que antes no lo eran. Que el incremento relativo de los gastos de inversión hace aumentar el precio de los factores productivos, con lo que tienden a adoptarse métodos de producción menos intensivos en trabajo, notándose un incremento en la demanda de muchos recursos naturales. Simultáneamente, se reducen los beneficios en las industrias de bienes de consumo (que ven sus costes aumentar sin que ocurra lo mismo con los precios), comenzando un trasvase de factores productivos de las mismas hacia las industrias de bienes de capital. Tal trasvase debe continuar durante un periodo de tiempo bastante prolongado, si es que se quiere terminar algún día, con la nueva estructura productiva más capitalista recién comenzada (ha de recordarse que una máquina cuya utilidad depende de que se produzcan otros bienes de capital que son necesarios para su uso deviene inútil si por falta de recursos éstos no llegan a producirse).

Sin embargo, pronto la demanda de bienes de consumo comienza a aumentar, como resultado del incremento de las rentas percibidas por los factores de producción (motivado a su vez por el dinero inyectado en el sistema y que ya va llegando a los mismos). Los consumidores no tienen por qué haber modificado apreciablemente la proporción en que desde el principio distribuían sus ingresos entre bienes presentes y futuros, haciéndose evidente un alza generalizada en los precios de los bienes de consumo motivada por: a) el natural efecto de la llegada de las nuevas disponibilidades monetarias al sector, cuya demanda por ello se ve incrementada; y b) por el hecho de que el flujo de la oferta de bienes de consumo, lógicamente, tiene que disminuir por un tiempo, en cuanto comience el alargamiento de los procesos productivos, y mientras se complete la nueva estructura más capitalista; no sólo porque se retiran recursos de los sectores más próximos al consumo, sino porque además se dedica una gran parte de los mismos a inversiones que sólo después de mucho tiempo empezarán a producir sus resultados.

El alza de los precios, así creada en el sector de bienes de consumo, produce unos efectos totalmente opuestos a los ya descritos para la expansión crediticia: los beneficios de las industrias más próximas al consumo comienzan a elevarse, mientras que decaen los correspondientes a los sectores de bienes de inversión. Los bienes de capital que empezaron a producirse teniendo en mente una estructura productiva muy capitalista han de readaptarse, si ello es posible, a otra que lo es menos (y por tanto que es más trabajo-intensiva, como es lógico, si se tiene en cuenta que el alza de precios de bienes de consumo supone una reducción de los salarios reales). Y, en general, comienza el traslado de los factores productivos de la inversión hacia el consumo, apreciándose grandes pérdidas en los sectores más capitalistas (construcción, astilleros navales, etc.), que sólo son rentables para bajos tipos de interés, y que se ve ahora se desarrollaron con exceso. En suma, ha llegado la depresión económica por falta de recursos para completar unos cambios en la estructura productiva demasiado ambiciosos; depresión que se manifiesta externamente por la existencia de un exceso de producción en los sectores de inversión y una escasez de la misma en los más próximos al consumo." (HUERTA DEL SOTO, J. 1994, 165-1667).

¿Les suena de algo todo lo descrito en las líneas anteriores?

BIBLIOGRAFÍA:

HUERTA DEL SOTO, JESUS (1994): Nuevos estudios de Economía Política. Segunda Edición. Nueva Biblioteca de la Libertad. Unión Editorial. Madrid.

JOAQUÍN GARRIGUES (1975): Contratos bancarios. Segunda Edición. Madrid.

8 de noviembre de 2010

La importancia del camino y la meta

En Política Económica se diferencian por un lado lo que se denomina los objetivos de la "economic policy" y, por otro lado, los instrumentos. Los primeros hacen referencia a las metas o destinos a los cuales deben dirigir los esfuerzos los responsables económicos de la política económica, como por ejemplo el empleo, el control de la inflación, el crecimiento económico, etc. Para el cumplimiento de los anteriores objetivos, el "policy maker" cuenta con los instrumentos, que pueden ser definidos como el camino o ruta que debe seguirse para alcanzar el fin deseado. Es deseable y necesario por tanto, que objetivos e instrumentos se encuentren alienados para lograr los resultados buscados.

Sin embargo, actualmente no existe tal consenso entre la meta y el camino, como bien puede comprobarse de las palabras escritas por el economista y periodista Joaquín Estefania. En un artículo de opinión publicado para el diario "EL PAÍS" del día 8 de noviembre, bajo el título "Los talones de Aquiles del G-20", puede leerse: "[...] habrá de resolver la desavenencia planteada hace tres meses en Toronto: si el problema principal es el del crecimiento económico o el de la consolidación fiscal, que enfrenta por zonas a sus socios. Aunque sea un poco esquemático expresarlo de tal modo, resolver las dificultades de desempleo y de renta disponible es lo que exigen prioritariamente los ciudadanos mientras que los mercados (cada vez más exigentes) quieren la vuelta a fecha fija a la disciplina fiscal y la ortodoxia."

Bajo la perspectiva del Sr. Estefania, mercado y ciudadanos van cada uno por su lado, siendo el primero incapaz de dar respuesta a las necesidades del segundo, convirtiéndose el Estado en el agente económico que debe dar solución a las peticiones de la ciudadanía. Lamentablemente, la retórica intervencionista que defiende el autor no es la respuesta. Millones de euros gastados en políticas fiscales expansivas vía Gasto Público descontrolado, únicamente han servido para generar mayor desempleo, deuda estatal descontrolada, menor renta disponible futura debido a los aumentos impositivos que se están aprobando y serán aprobados en el futuro más cercano y; menor crecimiento económico. Sin contar la merma valiosísima que todo ello supone para la libertad individual. Es lo que suele ocurrir cuando se ignora al mercado y se cae en la fatal arrogancia que maravillosamente describe el maestro y nobel de economía  F. A. Hayek.

Si analizamos bien la propia cita de Joaquín Estefania comprobaremos que no existe contradicción entre lo que los ciudadanos reclaman y lo que el mercado exige. Los primeros nos marcan la meta y el segundo el camino, en términos de Política Económica podemos decir que los ciudadanos quieren alcanzar los objetivos de empleo, renta y crecimiento económico; mientras que el mercado señala que para ello debemos utilizar los instrumentos de una política fiscal restrictiva y disciplinada combinada con una vuelta al control del Gasto Público. Como acertadamente señala el liberalismo, el único mecanismo capaz de dar una respuesta correcta y eficaz a las demandas y necesidades de los individuos es el mercado. Mientras nuestros gobernantes sigan enfrentándose al mercado, mientras sigan pensando que ellos son la solución y se dejen aconsejar por las soluciones de economistas como Joaquín Estefania, la salida de la crisis será larga y el final del camino que todos deseamos nunca será alcanzado.

3 de noviembre de 2010

El sistema bancario y sus implicaciones (I)


Recorre internet una protesta contra el sistema bancario que por supuesto ya ha creado un grupo en Facebook, 7 de diciembre: día de protesta contra los bancos en toda Europa. Básicamente consiste en retirar los fondos que como clientes tenemos depositados en las entidades bancarias de las cuales somos clientes. He leído varios enlaces y la breve introducción que se expone en el grupo y no veo claro los motivos por los que se organiza el evento. Personalmente creo que coexisten dos razones totalmente incompatibles entre ellas: la primera es una crítica al sistema de reserva fraccionaria; la segunda, un cajón desastre donde básicamente se reúnen aquellos que desean acabar con el sistema sin más. A todo ello debe sumarse una generalizada falta de conocimiento de cómo funcionan los mecanismos de política monetaria de los Bancos Centrales, las políticas fiscales estatales y el propio negocio bancario con reserva fraccionaria.

Tratar todos estos temas aquí daría una entrada digna de un libro, por lo cual me centraré básicamente en la crítica al sistema fraccionario, porque de paso me permitirá explicar el funcionamiento de la política monetaria.
             
El actual sistema bancario funciona bajo lo que los economistas llaman reserva fraccionaria. Esto significa que las entidades bancarias únicamente están obligadas a guardar en caja una parte de todo el dinero que sus clientes tienen depositados en ellos; es lo que se conoce con el nombre técnico de coeficiente de caja, un porcentaje legal marcado en la Unión Monetaria por el Banco Central y en los Estados Unidos por la Reserva Federal. Actualmente este coeficiente es del 2%. 

Para explicarlo mejor, si un banco tiene en sus arcas 100 €, bajo la ley del coeficiente de caja,  puede prestar 98 € y únicamente guardar 2 €. ¿Qué hace con esos euros disponibles legalmente? Pues prestarlos en forma de créditos, préstamos, etc.  ¿Qué logra con eso? Generar más masa monetaria (dinero en manos del público y depósitos bancarios), que se conoce técnicamente como multiplicador del dinero. Ello permite financiar desde la creación de empresas a la compra de nuestra vivienda. Porque el papel de las entidades bancarias es la de intermediarios, es decir, poner en comunicación aquellas personas con capacidad financiera con aquellas con necesidades financieras. ¿Y dónde guardan ese 2% los bancos? Pues en los diferentes Bancos Centrales que les corresponda. En el caso de España en el Banco Central Europeo.

Esperando que haya sido capaz de explicar de forma clara estos conceptos y la situación de partida, puedo entrar  ya a detallar lo que se conoce como política monetaria. Los Bancos Centrales disponen de forma sencilla y básica de tres herramientas para llevar a cabo sus actuaciones en el mercado monetario. Las operaciones de mercado abierto que se basan principalmente en la modificación del tipo de interés oficial del dinero; las facilidades permanentes  y; el coeficiente de caja.

El instrumento más usado desde hace tiempo es el del tipo central de interés, que consiste en marcar el tipo de interés mínimo al cual el Banco Central va a dejar prestado dinero a los diferentes bancos que participan del sistema.  Esto supone que si un banco como Capital SA tiene necesidad de pedir 1.000 millones de € al BC y los tipos suben del 1,2% al 1,25% esto supone que le saldrá más caro financiarse y a lo mejor decide no acudir a esa subasta y reordenar sus líneas de negocio, posiblemente conceda menos préstamos y lo haga a tipos de interés a sus clientes más caros.

Actualmente, los Bancos Centrales están operando en el mercado con medidas extraordinarias como compra de deuda pública, que no significa más que financiar al Estado para que pueda seguir con su ritmo de gastos. Esta operación estaba prohibida por la legislación que regulaba el funcionamiento de los Bancos Centrales y ha sido necesario modificar el reglamento para permitir esta operación.

¿Es ventajoso para los Bancos Centrales  este tipo de operaciones? Por supuesto, ahora mismo los principales mecanismos de financiación están muy caros como el caso del mercado interbancario (el sistema donde los diferentes bancos se dejan dinero los unos a los otros), debido a que nadie se fía de su vecino. Y a pesar de que los Bancos Centrales están dando inmensas facilidades de financiación, piden garantías y los bancos ofrecen como tal la misma deuda pública que compran y que los banqueros centrales han decidido aceptar. Básicamente se trata de dejar dinero al estado que pagará a un tipo de interés por ejemplo del 2%, ir al Banco Central y pedir dinero al 1% y dejar a cambio en garantía el pago de la deuda pública; en el cambio el banco gana el diferencial, es decir, un 1%.

¿Buscan los bancos arruinar a los estados? No, porque sería ir contra sus intereses, ya que no cobrarían las deudas pendientes y sus garantías frete al Banco Central no tendrían valor. Además, en un sistema tan interconectado, un caso de este tipo supondría una caída en dominó de todos los agentes implicados y un auténtico desastre para la economía mundial.

¿Generan deuda los bancos y los bancos centrales? Depende de que deuda estemos hablando. Si se trata de deuda privada, es evidente que ese ha sido parte de su negocio  y su función. Si hablamos de deuda pública o estatal, hemos visto que estaba prohibida su compra por parte de los Bancos Centrales y por tanto, solo los bancos podían comprar este tipo de instrumento financiero.

¿Es generar deuda la meta principal del sistema bancario? No, porque el negocio bancario se compone de dos patas, los activos y los pasivos. Por activos entendemos los préstamos o créditos entre otros productos bancarios; por pasivos el dinero depositado en las diferentes cuentas por los clientes. Y entre ambas entidades debe existir un equilibrio que controla muy de cerca la normativa internacional del Banco Internacional de Pagos de Basilea con los reglamentos BIS I, II y actualmente III. Para poder dejar dinero, los bancos no deben tener muchos activos en su balance, por lo cual si están muy endeudados, llegará un punto en que una de las formas de hacer dinero se les acabe.

Espero haber explicado ciertos conceptos sobre el funcionamiento del sistema bancario dentro del sistema financiero y el uso de la política monetaria y sus instrumentos. En el siguiente post hablaré sobre la opinión que para mí, significa operar bajo un sistema de reserva fraccionaria y por supuesto, dar respuesta a las dudas e inquietudes que la lectura de la presente entrada existan.

15 de mayo de 2010

¿Y ahora quién nos salva de Keynes?

Hace un tiempo coloqué un vídeo de rap sobre uno de los debates más importantes y actuales que se dan en teoría económica. Ambas posturas, resumidas muy mucho, dicen:

a) Keynes: Cuando una economía entra en recesión, es necesario que el Estado complemente la falta de demanda privada a través de la demanda pública vía gasto. Así, se fomenta el consumo, que redunda en la actividad y evita una caída del desempleo. Para más inri, el Gobierno debe ser muy duro con los ahorradores, pues el ahorro frena el consumo presente, lo cual perjudica la actividad económica. De lo que se trata es de inundar la economía de dinero a través de una política fiscal y monetaria laxa.

b) Hayek: Como todos los economistas de la Escuela Austriaca de Economía, nos dice que la culpa de los ciclos económicos se deben a expansiones crediticias previas, que provocan una valoración irreal de los riesgos que se asumen a la hora de invertir. La economía tiene tanto dinero circulando que llegado un punto, todos los proyectos de inversión futuros parecen rentables. Al cabo de un tiempo, la economía acabará recalentada, donde la subidas de precios deriven en una inflación peligrosa, llevando a los Bancos Centrales a cortar por lo sano el torrente de dinero fácil. Es en ese momento, cuando la falta de liquidez comienza a pasar factura a los proyectos que anteriormente parecían rentables pero que, ahora ya no lo son. El excesivo endeudamiento de la economía comienza a provocar un aumento de ahorro, para pagar las deudas, provocando un descenso del consumo, la productividad y por tanto, un aumento del desempleo.

Para Hayek, las soluciones keynesianas basadas en mayor gasto público, son como dar más alcohol a un borracho con resaca, es decir, solucionamos el dolor de cabeza a corto plazo, pero no erradicamos el problema real que es la adición al dinero barato. Además, los estados tienden a gastar en momentos de debilidad económica por encima de sus posibilidades de recaudación fiscal, lo que origina deuda estatal provocada por ese déficit fiscal. Agravando aún más la situación. ¿Por qué?

Porque esa deuda deberá ser algún día pagada, pues debemos recordar que el Estado no es productivo, sino que se financia básicamente vía impuestos. Si tenemos una política fiscal expansiva con aumentos del gasto público y sin subidas de impuestos, acabaremos con falta de dinero y endeudados.

Ese es el problema español. El Gobierno del Sr. Zapatero sumó a las promesas populistas como los 400€ y el cheque bebé (criticadas en su momento por tener un coste muy alto), un aumento espectacular del gasto público para políticas sociales de toda índole. Tras dos años en recesión, con una caída significativa de la recaudación fiscal y un gasto sin control, el déficit comenzó hacer acto de presencia. Y ese déficit tuvo que ser financiado, ante la negativa de subir impuestos, vía emsión de deuda.

Deuda que compran los fondos internacionales a los que tanto se acusa de especuladores, pero que al fin y al cabo son los que han permitido seguir gastando alegremente a este gobierno en sus medidas tan imprudentes. Ahora, los mismos fondos ven que nuestro Gobierno no hace nada para evitar seguir gastando, y tienen miedo de que no acaben pagando lo que les deben, por eso no quiere saber nada de nuestra economía. Exigen tipos de rentabilidad más alta para hacerse con nuestros bonos  de deuda, huyen de nuestras empresas y alejan las inversiones. El problema es de tal magnitud, que hasta el Euro, del que forma parte España, comienza a verse como una moneda que pierde valor, ocasionando que los tenedores de euros deshagan sus posiciones y prefieran hacerse con otra moneda de más valor.

Otra vez más, Keynes parecía ser nuestro salvador del desastre como en los años 30, sin embargo, al igual que entonces, la aplicación de sus medidas nos lleva a una crisis de deuda estatal, desempleo y estancamiento económico como el ocurrido en los años 70. ¿Ahora, quién nos salva de él?

27 de agosto de 2009

Lección de economía: ¡Quiero mi dinero!

The West Wing (El ala oeste de la Casa Blanca) es una de las mejores series de los últimos tiempos, como tal fue maltratada por TVE constantemente (¡que raro!, si el ente público trata muy bien todas las grandes series). En fin.

La serie está llena de escenas memorables tanto por la agilidad de los guiones, las interpretaciones, la dirección y los temas tratados. Hoy les traigo una escena donde Josh Lyman (Ayudante del Jefe de Gabinete de la Casa Blanca), discute con Donna Moss (Ayudante Especial del Ayudante del Jefe de Gabinete de la Casa Blanca, arf arf, casi me quedo sin aliento) sobre economía. En dos minutos tienen un resumen estupendo sobre dos posturas económicas: el socialismo y el liberalismo. ¿Se atreven a decir quién defiende una y quien defiende otra?



25 de mayo de 2009

Jesús Huerta del Soto, Premio Príncipe de Asturias

Me he enterado en La Libertad y la Ley que el Instituto Juan de Mariana ha presentado la candidatura del profesor Huerta del Soto al premio Príncipe de Austurias de Ciencias Sociales. Copio la entrada original y os animo encarecidamente a apoyar dicha candidatura.

Podeis descargar una imagen para colgar en vuestros blogs y páginas web y mostrar vuestro apoyo haciendo clic aquí.

TEXTO ORIGINAL:

El IJM presenta a Jesús Huerta de Soto al Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales. Cuantos más apoyos reciba, más fuerza tendrá su candidatura. Méritos personales, académicos y profesiones no le faltan.

Ahora nos toca a sus seguidores y discípulos demostrar el gran apoyo que suscita su trayectoria y relevancia dentro del pensamiento económico, político y jurídico.

Será difícil, puede que no lo logremos este año, pero seguro que lo conseguiremos muy pronto. Por ello os emplazo a todos los lectores de la bitácora a que enviéis una carta, siguiendo o no el modelo de más abajo, a la dirección referenciada, indicando vuestro domicilio, nombre y dni. También puede hacerse a través del correo electrónico en info@fpa.es.

Muy importante, EL PLAZO CONCLUYE EL PRÓXIMO 3 DE JUNIO. Poco más de una semana para movilizar todo el apoyo del que seamos capaces. Muchas gracias a todos!



(Dirección del solicitante)

Sr. Secretario General
FUNDACION PRINCIPE DE ASTURIAS
(Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, 2009)
C/ General Yagüe, número 2
33,004 Oviedo-Principado de Asturias
España

En a de Mayo de 2009

Habiendo tenido conocimiento de la presentación de D. Jesús Huerta de Soto y Ballester como candidato al Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales por el Instituto Juan de Mariana, deseo expresar y dejar constancia, mediante el presente escrito, mi total apoyo a dicha candidatura, por los incontables méritos que concurren en la persona del Profesor Huerta de Soto, como investigador, docente y divulgador de la Ciencia Económica y del Derecho.

Como bien es sabido, el profesor Huerta de Soto es una figura destacada como científico de las Ciencias Sociales, siendo todas sus aportaciones de gran relevancia, originales y muy innovadores, tanto en el ámbito de la economía como en el jurídico. Destacando entre todas sus aportaciones las realizadas respecto al estudio de los ciclos económicos. Estudios que no solo facilitan explicaciones sobre las causas de estos fenómenos, sino que también orientan sobre las soluciones más adecuadas que deberían adoptarse para evitarlos, lo que adquiere especial relevancia en estos momentos de grave crisis que estamos viviendo. No obstante, sus trabajos abarcan otros muchos aspectos y campos del conocimiento, y así lo acreditan los innumerables y prestigiosos premios y reconocimientos que ha recibido a lo largo de su intensa vida profesional.

Son, precisamente, todos esos méritos del Profesor Huerta de Soto como científico, docente y persona de elevados principios morales, los que me llevan a confiar en que le será otorgado por el Jurado este merecido y prestigioso Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales.

Atentamente,

D.
DNI



Por si a alguien le faltan razones para involucrarse, aquí os dejo a Huerta de Soto en estado puro.




Saludos y Libertad!

16 de abril de 2009

Pensadores liberales franceses II: Raymond Aron. El último de los liberales (II)

En la anterior entrada sobre R. Aron, terminamos la misma hablando de la diferenciación que realiza entre el espíritu reformista y el espíritu revolucionario. Sigamos pues.

La diferencia entre ambos espíritus se debe a que el reformista es consciente en todo momento de que el progreso, el auténtico y verdadero progreso, tiene tres características fundamentales: a) es contingente porque depende en todo momento del individuo y su acción; b) parcial porque los objetivos se consiguen uno a uno, paso a paso; c) e imperfecto, porque la realidad contiene en su seno el error, la frustación.

Asi el reformista es prosaico, es decir, comedido, cauto, precavido y tiene en todo momento en cuenta las consecuencias de su acción. Frente a esa prosa, el espíritu revolucionaro es poético, es envalentonado, incauto, como un torrente sin contro y medida al que nada ni nadie preocupa para alcanzar su meta o metas. De ahí la crítica y el rechazo de R. Aron al comunismo: "El comunismo es una versión degradada del mensaje occidental. Retiene su ambición de conquistar la naturaleza humana y mejorar el destino de los humildes pero sacrifica lo que fue y que tiene que seguir siendo el corazón mismo de la aventura humana: la libertad de investigación, la libertad de controversia, la libertad de crítica, y el voto."

Bajo la óptica de Aron, la poética del comunismo se vuelve una poética inhumana, en una poesía de lo absoluto donde la emancipación no es ya que desaparezca, sino que se vuelve "indistinguible de la omnipotencia del estado." La voluntad individual se diluye frente al abrazo "omni-presente" pero al fin y al cabo, "omni-futuro" del Estado totalitario.

Este futuro que profetizan una y otra vez los espíritus revolucionarios, y que en el marxismo está claramente presente, tiene además un nuevo elemento esencial: la irrefutabilidad. Y como no existe la posibilidad de contrastación, el marxismo se vuelve en opio de los intelectuales. Por lo tanto, dice nuestro protagonista, cuando Merlau-Ponty argumenta "que el proletariado es la única forma de aúténtica inter-subjetividad" o que "el marxismo no es una filosofía de la historia, es la filosofía de la historia, y rehusar aceptarlo es cancelar nuestra razón histórica." No hay posibilidad para refutar esas tesis, ya que la refutación es imposible, sólo queda una "desintoxicación."

Resulta así comprensible la predilección de Aron por la intelectualidad anglosajona frente a la tradicional intelectualidad francesa de la cual era miembro. Dice al respecto: "el arte de los intelectuales británicos es reducir a términos técnicos los conflictos a menudo ideológicos, el arte de los intelectuales americanos es convertir en discusiones morales las controversias que se refieren más a los medios que a los fines, el arte de los intelectuales franceses es el de ignorar y, a menudo, agravar los problemas propios de la nación, por la voluntad orgullosa de pensar por toda la humanidad."

Lo anterior nos lleva irremediablemente a uno de las metas principales de Aron: la lucha contra el fanatismo. Escribe al respecto: "El hombre [...] no está obligado a resignarse a lo injustificable. Es porque le gustan los seres humanos individuales, porque participa en comunidades reales y respeta la verdad por lo que rehúsa entregar su alma a un ideal de humanidad abstracto, un partido tiránico y un absurdo escolasticismo... Si la tolerancia nace de la duda, enseñémosle a todo el mundo a dudar de todos los modelos y todas las utopías, a desafiar a todos los profetas de la redención y a todos los heraldos de la catástrofe..." Acabar con el fanatismo, sin lugar a dudas; pero también, y en esto pone mucha atención R. Aron, a no dejarnos llevar por la enfermedad de la indiferencia.

Después de "El Opio de los intelectuales", Aron publica "Dix-huit leçons sur la société industrielle", "La lutte de classes. Nouvelles leçons sur les sociétés industrielles" y "Démocratie et totalitarisme". En todas ellas se ocupa profúsamente del análisis de la sociedad industrial, del capitalismo y del sistema comunista. Pero eso lo veremos en el siguiente capítulo.

1 de abril de 2009

Liberalismo para no liberales

Navegando por YouTube he encontrado en siguiente vídeo que quiero compartir con ustedes. ¡Espero que lo disfruten!

Pero antes un juego, y no hagan trampas. Adivinen de quien es la cita siguiente (la respuesta en el vídeo);

"El mercado no es un invento del capitalismo. Siempre ha existido. Es un invento de la civilización"


24 de marzo de 2009

Carlos Semprún Maura: In Memoriam


Ha fallecido Carlos Semprún Maura, dramaturgo, escritor, periodista y liberal. Aunque la mezcla pueda parecer de literatura fantástica, no lo es. Se ha ido uno de nuestros liberales más lúcidos. Descanse en Paz.

"Soy liberal y un fanático del capitalismo." Carlos Semprún Maura (1926 - 2009)

12 de marzo de 2009

Pensadores liberales franceses II: Raymond Aron. El último de los liberales (I)

Comenzábamos esta andadura entorno a los intelectuales y pensadores franceses liberales con J. F. Revel . Hoy nos centraremos en el pensamiento de uno de los sociólogos franceses más originales y brillantes, hablaremos de Raymond Aron. Sobre él han dicho figuras como R. Dahrendorf: "Raymond Aron es el único científico de las últimas décadas que debido a la amplitud de sus intereses, a la combinación de su capacidad analítica y de acción, a su compromiso y capacidad de comprensión y a la mezcla de reserva y capacidad crítica, puede ser comparado con la figura de Max Weber."; Allan Bloom afirma: "el hombre que durante cincuenta años... ha tenido razón en lo que se dijo sobre Hitler, tuvo razón en lo que dijo sobre Stalin y tuvo razón cuando dijo que nuestros regímenes occidentales, con todos sus defectos, eran la única esperanza de la humanidad."

La obra de Aron según José Jiménez-Blanco puede estructurarse en cinco partes:

- primera parte: averiguar las posibilidades de la Filosofía Histórica.
- segunda parte: las RR. II. y la estretegia internacional.
- tercera parte: la sociedad industrial.
- cuarta parte: la pedagogía de la sociología.
- quinta parte: lo que podemos llamar, "espectador comprometido".

Estudiante en el École Normale Superieure de París decide marcharse a Alemania, más exactamente a las Universidades de Colonia y Berlín, donde entra en contacto con el pensamiento social y filosófico alemán. A su vuelta a Francia, decide dar a conocer los conocimientos adquiridos durante su estancia en el país germano; escribe para ello dos obras: "Introducción a la filosofía de la historia" y "La sociología alemana contemporánea".

Es principalmente la segunda obra de las citadas la que adquiere mayor relevancia, pues en ella desglosa una serie de autores como G. Simmel, F. Tönnies, K. Mannheim o M. Weber, que le permiten establecer una diferencia entre una sociología de línea sistémica y otra histórica.

SISTÉMICA --------------------------------HISTÓRICA
Estructuras..........................................Dinámica
Relaciones y Grupos...........................Leyes Sociales
Simmel y Tönnies...............................Mannheim y Weber.

En la segunda parte de la obra se centra especialmente en la obra de su admirado Max Weber, compartiendo su enfoque sociológico, dice al respecto: "Actuar es tomar una decisión, tratar con los hechos de cada día y dirigirlos hacia un fin en situaciones que los seres humanos no escogemos. La filosofía política no es más que un entendimiento profundo de la acción temporal, una reflexión sobre las condiciones en que se expresan nuestros deseos y un análisis de las prioridades políticas en su relación tanto con la realidad como con nuestros ideales". (Cita extraída de JOSEP PICÓ (2003): Los años doralos de la sociología (1945-1975). Alianza Editorial. Madrid. pág. 311). Empezamos a percibir en esta admiración por Weber ese aspecto de "espectador comprometido" que luego desarrollará R. Aron, influenciado claramente por el papel que Weber analiza del político y el cíentífico.

La admiración por el enfoque metodológico del sociólogo alemán más importante comienza ya en su otra obra de corte filosófico histórico, "Introducción a la Filosofía de la Historia". En la cual comparte con Weber los problemas que atañen a las ciencias de la naturaleza y las ciencias sociales en torno al tema de la subjetividad y la objetividad. Recordemos que para Weber la compresión es claramente subjetiva, pero donde la labor científica alcanza status objetivo es en la explicación.

La citada estancia en Alemania le permite conocer también profundamente la obra de un importante pensador: Karl Marx. Con el autor de "El Capital", Aron establece un largo e inteligente diálogo que se ve reflejado muy bien en su obra quizás más conocida: "El opio de los intelectuales".

El tema principal de la obra es "el embrujamiento - el desorden moral e intelectual que provoca adherirse a ciertas ideologías." (cita extraída de ROGER KIMBALL (2002): Lives of the Mind, the use and abuse of intelligence from Hegel to Wodehouse. Ivan R. Dee Publisher. Chicago. pág. 4) Aron establece una distinción en el marxismo separando por un lado un marxismo científico y por otro lado, un marxismo vulgar.

El primero lo hallamos en "El Capital" y sus conclusiones. El segundo en toda la obra filosófico utópico de Marx, es decir, en su materialismo dialéctico. Frente al marxismo más científico, Aron dice que ya no es que las modernas teorías del pensamiento económico hayan demostrado la imposibilidad de la teoría económica de Marx; sino que, frente al Marx más profético, sus augurios no se han cumplido, con lo cual, para Aron, toda validez intelectual de "El Capital" pierde importancia.

La crítica al marxismo vulgar lleva a Aron a exponer la necesidad de diferenciar lo "prosaico" de lo "poético" (ideas que desarrolla en sus Memorias cuando escribe sobre las intenciones de su obra "El opio de los intelectuales"). Kimball recoge muy bien esas intenciones de Aron. "Aron escribió (en sus Memorias) que en El opio de los intelectuales había tratado de "bajar la poesía de la ideología al nivel de la prosa de la realidad." . Lo que Aron llama el "Mito de la Revolución" (como el "Mito de la Izquierda" y el "Mito del Proletariado") resultaba tan seductor precisamente por su atractivo "poético": inducía la ilusión de que "todo es posible", de que todo... puede ser completamente transformado en el fiero crisol de la actividad revolucionaria. Combinar la doctrina de la inevitabilidad histórica -- la monstruosa idea que Marx recogio de Hegel -- con el Mito de la Revolución era una receta para la tiranía política. ¿Qué importa la liquidación de los kulaks frente al necesario despliegue de la Dialéctica?" (cita extraída de ROGER KIMBALL (2002): Lives of the Mind, the use and abuse of intelligence from Hegel to Wodehouse. Ivan R. Dee Publisher. Chicago. pág. 9)

Confronta así un espíritu revolucionario contra un espíritu reformista. Viste al primero de un halo poético, fantástico y cegado por el fanatismo; mientras que el segundo es prosaico, real y escéptico. Temas que desarrollaremos un poco más en la siguiente parte de esta entrada.