20 de noviembre de 2011

Ahora que ha ganado el PP...

... debemos aceptar los resultados y esperar antes de juzgar, las medidas que van a tomar. Pero que nadie se engañe, no vamos a salir de la crisis mañana, ni pasado, ni dentro de un mes ni en un año. La oscura etapa que España y Europa vive, no depende de los colores que marcan el arco parlamentario de un país, sino con algo mucho más profundo, se trata de una crisis de valores, de ciertos valores que el Estado del Bienestar ha mengüado y escondido en cada uno de nosotros.

Hablo de valores como la responsabilidad, la aceptación de las consencuencias de nuestros actos, de nuestra capacidad de lucha, sacrificio y previsión, en definitiva, de aquello que los mayores, a veces tan pesados pero muchas veces sabios, llaman madurez.

El Estado del Bienestar nos ha adormilado, haciendo vivir un Matrix donde pensábamos que todo lo que teníamos que luchar y conseguir debía lograrse no mediante trabajo y esfuerzo, sino por derecho otorgado por una especie de Papá Estado. Éste, cual figura paterna de amor infinito, debía darnos sanidad, educación, vivienda, trabajo, vacaciones, calles limpias, etc. y no nos hemos dado cuenta de que eso, llevaba escondido un veneno mortal al igual que en la manzana de que nos expulsó del Paraíso. Hablo del veneno de la inmadurez, de la incapacidad para ser adulto y convertirnos a todos en niños esperando que siempre sea Papá Estado el que nos sacase las castañas del fuego.

Saldremos de esta crisis cuando todos y cada uno de nosotros nos sentemos a reflexionar y pensemos como adultos, no lo que el estado puede hacer por nosotros, sino lo que nosotros podemos hacer para salir de la crisis, sin esperar que nadie, ni siquiera los que hoy han ganado, lo hagan. Y lo que debemos pedirles a todos los políticos y a los ganadores con más insistencia, es que nos dejen la suficiente libertad personal, social y económica para actuar y con ello, acertar o equivocarnos.

Recordar también que aunque el PP haya ganado por mayoría absoluta en las dos Cámaras de nuestro sistema político, no debemos pensar que tienen carta blanca para hacer lo que quieren. La política responsable es un acto individual que se hace colectivo, que parte de la minoría del yo para conectar con personas que comparten nuestras preocupaciones e ideas. Debemos conocer nuestro sistema político, saber como funciona y que mecanismos y resortes tiene para influír en él, pues con ello conseguiremos primero que los partidos no se crean que pueden hacer lo que quieran y segundo, nos permitirá darnos cuenta de que podemos hacer mucho más de lo que nos imaginamos. Se trata de un problema de cultura política que debe ser resuelto también.

Podemos pensar que la política es algo que no va con nosotros, que no nos afecta o que se trata de algo que deben solucionar los demás. En esa actitud, no hay nada de criticable, simplemente hay que aclarar que si se toma, uno debe aceptar las consecuencias y es que decididarán otros por uno. Los españoles y los europeos en general (aunque en menor medida los británicos), únicamente nos preocupa la política cada cuatro años. Los norteamericanos, con muchos defectos como nación, tienen una virtud de la que deberíamos aprender y es que tienen una cultura de la responsabilidad política inmensa, algo que sus políticos saben. Cuando una cosa no les gusta, llaman a su senador, a su congresista, a su representante, llaman a su concejal, a su alcalde, etc. Se movilizan, se reunen, se preocupan y hacen llegar sus preocupaciones y demandas a sus representantes. Tienen un fuerte sentido de la comunidad y de la sociedad civil. ¿Creen qué hacemos algo parecido aquí? No, por supuesto que no, pero lo más preocupante es que nuestros propios políticos no favorecen esos canales porque no quieren que sea así.

Nuestro peor enemigo, como en todo, no son los demás, sino nosotros mismos. Luchemos contra nuestra pasividad política.... si eso es lo que queremos hacer.

3 comentarios:

David Pazos Carballal dijo...

Como siempre, una reflexión más que no hace ningún honor al título del blog ;).

me quedo con "Hablo de valores como la responsabilidad, la aceptación de las consencuencias de nuestros actos, de nuestra capacidad de lucha, sacrificio y previsión, en definitiva, de aquello que los mayores, a veces tan pesados pero muchas veces sabios, llaman madurez."

Totalmente de acuerdo con todo lo comentado en esta entrada del blog, yo por suerte o por desgracia espero no olvidar esta crisis llegada a la madurez para no cometer las atrocidades que he visto en el pasado.

Alberto dijo...

La madurez estimado David, no es un estado que al que se llegue con el paso del tiempo, sino con el paso de la experiencia. Hay jóvenes plenamente maduros ;) y personas mayores completamente inmaduros.

¡Muchas gracias por tus palabras! Un saludo genio.

Marcos dijo...

Estimado, tanto tiempo!

Interesante lo que escribes, aunque creo que lo comparto sólo en parte. Y es que en Chile se ve que muchos de los que quieren surgir se ven entrampados por situaciones en que el Estado no brinda apoyo (educación de mala calidad, acceso más bien pobre a la salud, etc.).

Creo que el gran problema es que muchos abandonan el anheo de ir más allá en su propio desarrollo personal, y la cultura de consumo avala y respalda fuertemente ese sentimiento de pasividad.

Feliz año nuevo
Saludos, que estés bien.