25 de febrero de 2010

La ley del aborto pasa el Senado

El Senado ha aprobado la Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), más comunmente conocida como Ley del Aborto. Se trata de una ampliación sobre una materia que en España ya estaba legislada y que contemplaba el aborto en tres casos:

a) violación

b) malformaciones géneticas graves del feto

c) peligro en la vida de la madre por culpa del embarazo.


El aborto no es un trance agradable para la madre que lo sufre, como muestran miles de testimonios de mujeres que lo han pasado. Por ello, debe evitarse en todo momento que ese doloroso proceso se convierta en vez de una medida extrema en un método anticonceptivo, hecho que por desgracia, opino que si va a pasar.

No comparto tampoco debates estériles sobre cuando un feto debe ser considerado un ser vivo, pues toda célula es un ser vivo, según mis pocos conocimientos de biología del bachiller y de la secundaria. Ese cigoto tiene ya vida en su interior, una vida que tenemos que defender a toda costa. ¿Acaso es menos humano un feto de 14 semanas que uno de de 17 semanas? ¿Son 14 días suficientes para determinar el límite entre la vida humana y lo que no lo es? ¿Si el feto no es un ser humano hasta que nace, por qué no ampliar el aborto hasta la última semana de embarazo?

En referencia a la edad mínima para poder abortar, me parece otra farsa y una muestra más de la doble moral que nos guía. Una joven menor de edad puede abortar, sin embargo, no puede votar, ni beber, ni fumar, ni tiene edad penal para ingresar en prisión. Si le otorgamos una capacidad de decisión tal y supuesta madured intelectual para un acto tran grave, por qué negarle otros derechos y obligaciones. Estamos creando jóvenes incapaces de comprender las consecuencias de vivir en libertad, pues se creen que todo lo bueno les corresponde sin sus correspondientes deberes.

Por todo ello, creo que la aprobación de la mencionada ley es un retroceso en la defensa de la vida y la libertad en este país.

2 comentarios:

Oso dijo...

Coincido totalmente en que no se puede otorgar libertades alegremente a una persona menor de edad. No acepto que se den libertardes a menores de 18 años ya que a esas edades, y lo digo porque yo lo he sido, puedes creer que eres responsable de tus actos pero no se suele ser consciente de las posibles consecuencias indirectas de tus actos. Para una adolescente la consecuencia directa de abortar es el aborto en sí mismo, sin embargo, no piensa en los cambios en el cuerpo que le pueden suponer o las secuelas psicológicas que puede dejarle.

Al respecto del aborto, como en muchas otras cosas, lo que hace falta es educación. Parece mentira que en la sociedad de la información en que vivimos tengamos que estar pidiendo que la gente se eduque e informe.

Triste, muy triste.

Alberto dijo...

Y la educación es el gran problema de España. Si bien es cierto que no se trata del Santo Grial que va a solucionar todos nuestros males, es el comienzo para empezar a resolverlos.

Un saludo y gracias por tu reflexión.