23 de marzo de 2006

¿El sueño de Comte hecho realidad?

¿Podemos hablar hoy en día de Física Social como denominó Augusto Comte a la sociología? Recientes estudios como los llevados a cabo por Philip Ball, editor de la sección de Física de la revista “Nature” durante 10 años. Su trabajo se extendió de la bioquímica a la física cuántica y a la ciencia de los materiales. Philip es autor de varios libros de divulgación científica en los que incluye trabajos sobre la naturaleza del agua, la formación de modelos físicos y la ciencia de la filosofía social y la política.

Tenemos la tendencia a percibir de manera diferente las leyes sociales de las leyes físicas, otorgando un mayor grado a la hora de acatarlas a las segundas que a las primeras; en Critical Mass sugiere Philip Ball que esto no siempre es así, que puede que algunas leyes de la sociedad no las hayamos creado conscientemente, sino que surjan como consecuencia de la interacción entre personas. Y que tal vez no podamos romper estas leyes.

Este surgimiento de una nueva ciencia que algunos han llegado incluso a llamar socio-física, que en un principio vio la luz como un área más de la física de los sistemas complejos, ahora aboga por la interdisciplinariedad en sus estudios tanto de las ciencias naturales como de las ciencias sociales. No se trata de una mera aplicación de métodos cuantitativos o matemáticos, sino de una nueva concepción de los fenómenos sociales como propiedades emergentes de un conjunto de individuos que interactúan entre sí para producir nuevas conductas que no pueden reducirse al estudio de los componentes aislados. Sus pioneros son Serge Galam, Dietrich Stauffer, Tomás Vicsek.

Sin embargo, no sólo la sociología se ve enriquecida por estos contactos con la física, actualmente también podemos hablar de econo-física, que surgió en los Años 1990, principalmente en el entorno del prestigiado Instituto Santa Fe de Nuevo México, que se especializa en el estudio de los Sistemas complejos. Uno de los principales exponentes de la Econofísica es Brian Arthur, quien acuñó el término economía adaptativa para denominar sistemas económicos formados por un número grande de agentes que realizan transacciones de tipo económico. Aparentemente, fue el profesor de física de la Universidad de Boston Eugene Stanley, el primero en llamar así a esta disciplina.

En este primer post introductoria no entraré más en detalles, pues es de caballeros reconocer que se trata de dos disciplinas que desconozco y que a medida que pase el tiempo, espero ir descubriendo poco a poco, y por supuesto, compartirlo con todos ustedes.

1 comentarios:

Patricio Padilla Navarro dijo...

Uno se acuerda de los clásicos justamente porque su influencia es tan grande que se han denominado de esa manera. Justamente quiero escribir un artículo sobre estos temas, sobre la capacidad de la sociología para "explicar" o/y "comprender". Volviendo a los maestros, Durkheim dejaba para los sicologos el tema de la intencionalidad, el analizaba en el suicidio las variaciones de sus tasas como hehcos sociales (explicación). Pero a la inversa, Weber se alojaba en el discurso del actor, pero el puntoa clave a mi entender es que el podía distinguir que la realidad como tal, no habla si no que es "hablada", por lo tanto, a pesar de que sus análisis se alejen totalmente a lo que dicen sus entrevistados con metodos cualitativos, lo que hacía weber era atribuir un signifcado racional a las conductaa. ¿te acuerdas amigo de la investigación que hizo weber sobre la inmigración en los EEUU a cominezos del siglo XX? en aquella los actores señalaban que su inserción era por convicción, por fé, pero Weber señaló que era por interés, por insertarse y poder negociar en un país ajeno, es de esa manera como weber analiza, a diferencia de Durkheim, la conducta individual de los actores, pero no deja a éste en un pedestal sino que intepreta su actuar a una racionalidad pertinente.

Espero ansioso el resto de tus artículos, seguimos en contacto