24 de mayo de 2006

Inmigrantes ilegales y derechos

¿Qué derechos tienen que ser reconocidos a los inmigrantes ilegales? La pregunta tiene su enjundia y su dificultad, y posiblemente no se encuentre la respuesta que satisfaga a todas las partes, pero debe intentarse por lo que con ello se está jugando.
Personalmente, lo primero que debemos hacer para dar una solución al problema es escapar de la estupidez intelectual del multiculturalismo, en cuanto al movimiento que defiende la necesidad del reconocimiento de derechos para las minorías. Uno de los máximos defensores de este tipo de ideas es Kymlicka: “Los derechos poliétnicos protegen prácticas religiosas y culturales específicas que podrían no estar adecuadamente apoyadas mediante el mercado (por ejemplo, subvencionando programas que fomenten las lenguas y las artes de los grupos), o que están en desventaja (muchas veces inintencionadamente) en la legislación vigente…”. Los derechos que aquí se intentan reconocer pueden ser llamados culturales, pero nada se habla de los políticos o sociales, de si los inmigrantes cuentan con igualdad jurídica, etc. Lo importante para los multiculturalistas como Kymlicka es que a los inmigrantes se le respete su tradición o su particularidad cultura.
Frente a ello, propongo que lo qué primero que tenemos que resolver es la siguiente cuestión: ¿Queremos que los inmigrantes ilegales se queden o no? Si no queremos que se queden, los derechos que les corresponden son los derechos fundamentales recogidos en los Derechos Humanos, vigentes hasta el momento que en que los inmigrantes pueden ser devueltos a sus respectivos países.
Si deseamos que se queden, las tornas cambian bastante. En este caso, al igual que en el anterior, se deben reconocer los derechos fundamentales, entendidos estos como: “aquellos derechos universales y, por ello, indisponibles e inalienables, que resultan atribuidos directamente por las normas jurídicas a todos en cuanto personas, ciudadanos o capaces de obrar: ya se trata de derechos negativos, como los derechos de libertad a los que corresponden prohibiciones de lesionar; o de derechos positivos, como los derechos sociales, a los que corresponden obligaciones de prestación pro parte de los poderes públicos” (Ferrajoli 1999,39). Pero a mayores tiene derecho también a los derechos patrimoniales que engloban desde el derecho de propiedad a los demás derechos reales y de crédito.
Estos derechos comentados exigen un cambio radical: la desaparición de la figura de inmigrante ilegal como la entendemos actualmente. Si un estado desea que los inmigrantes ilegales se queden y se conviertas en inmigrantes legales, se deben acelerar los procesos legales y los requisitos jurídicos que faciliten ese transito en la personalidad jurídica y legal del sujeto inmigrante, quizás mediante la construcción de una nueva figura que recoja esta condición temporal.
¿Todos los derechos? No, personalmente opino que los inmigrantes no deberían tener derecho al voto en las elecciones generales y autonómicas, por qué, pues porque la tendencia natural en los inmigrantes, sus expectativas vitales, no contemplan la permanencia hasta su fallecimiento en el país de acogida, sino intentar volver a su país de origen en cuando puedan. Ello significa que sus expectativas políticas serán diferentes a las de los nacionales, tanto en el corto como en el largo plazo, y posiblemente no coincidan, y también muy posible es que los inmigrantes no sufran las consecuencias de las políticas elaboradas por las decisiones tomadas en las urnas en el largo plazo. Sin embargo, en las instituciones que les tocan más de cerca si deberían tener derecho al voto, al igual que pasa con los europeos de la unión que viven fuera de sus país de nacionalidad.

11 comentarios:

Patricio Padilla Navarro dijo...

Delicado y peliagudo tema. Entiendo tu propuesta ya que apela a las distintas lógicas que hay entre la gente que es habitante permanente del país y las que supuestamente están de paso. Pero... al no manejar el tema me hubiese gustado quizás haber sabido de algún dato que avale que el paso de inmigrantes es esporádico porque yo se de muchos chilenos que hacen sus vidas en otros países y viceversa.
Además, los gobiernos son de corta data, algunos 4 o 6 años, y muchos tienen políticas las que son de inmediata aplicación para inmigrantes en las cuales ellos también tendrían algo que decir, a lo que voy es que la gente rara vez vota por proyectos a largo plazo, siempre es por solucionar los problemas "reales de la gente", no digo que eso sea cortoplasista, la verdad es que es sentido común, la gente tiene hambre y necesita pan, poco le interesará sacrificar eso porque sus bisnietos tengan la posibilidad de ser ingenieros en biogenética.
saludos

Marcos dijo...

Hola. Coincido con Patricio en que el tema es delicado. La decisión de migrar siempre es en función de mejorar la calidad de vida y siendo generalmente la posibilidad de encontrar mejores precios a la fuerza de trabajo que se quiere vender (y mejores condiciones de vida asociada a esa situación), no veo por qué, en un mundo globalizado en que los países adscriben cada vez más a un modelo neoliberal, tenga que ponerse limitaciones a la posibilidad de un sujeto de vender su fuerza de trabajo donde le venga en gana. En cuanto a la participación de los derechos de carácter político (como el sufragio) concuerdo contigo, ya que el inmigrante nunca estará igual de comprometido con el destino de su nación (salvo que su vida esté muy ligada a la nación que le recibe, cosa que no se puede medir para legislar).

Una preunta que cabe hacerse es ¿Cuales son los factores que explican o permiten comprender la migración?

Anónimo dijo...

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Anónimo dijo...

una stupides no habla sobr lo k kremos sabr /.....

Anónimo dijo...

ohhhh s una stupids por no c dic lo k krmos sabr ....ocea hello....

Alberto dijo...

Estimado anónimo 2 y 3, posiblemente la misma persona, gracias por tus palabras (intentaré descifrar ese lenguaje que no reconozco) de todas formas, cuando quieras elaborar una crítica con fundamento, primero te recomiendo uses una de las miles de lenguas del mundo, y luego no te escondas en el anonimato.

Gracias por tu visita.

Vanessa dijo...

Creo que primero hay que empesar por separar las causas principales de la migracion con (por ejemplo) los derechos que puedan o no tener migrantes legales e ilegales. Ya que ambos son completamente independientes.

Por lo general las causas de migración son la pobreza, la falta de igualdad de oportunidades, condiciones adversas de vida en los países de origen y muchas más. Hay que recalcar que toda persona es libre de movilidad y que el hecho migratorio es nato en la naturaleza humana y es parte de un extenso proceso histórico. Por tanto hay que respetar y garantizar el reconocimiento de los derechos humanos de las personas migrantes y sus familias, todo esto independientemente de su condicion migratoria. Esto como derecho fundamental.

Además también, hay que tomar en cuenta el aporte en desarrollo económico, social y cultural que los migrantes significan para el país de acogida. No todo es sólo malo. Todo ésto es mano de obra y personas en la gran mayoria de los casos, muy capacitadas que abandonan el país de origen por buscar mejores oportunidades, significando una transferencia de recursos de países menos desarrollados hacia "el mundo desarrollado" sin existir una verdadera cooperación provocando una asimetria y verdadera inequidad internacional. Realmente constituye un ALTO coste social y económico para los países expulsores de migrantes.Ah pero eso sí, mientras sirva el imigrante es tolerado, pero en momentos malos, son los culpables de casí todos los males.

Hay que rechazar la criminalización del migrante, la discriminación, xenofóbia y el gran abuso de autoridad que Estados llevan a cabo en nombre de políticas migratorias excesivas y que realmente no atacan el origen del problema, siendo que deberían, según mi particular punto de vista, estar dirijidas a atacar los factores que causan la migración en sus origenes.

Por otra parte hablar de los derechos que tienen los imigrantes... me parece algo absurdo pensar que alguien que está viviendo en un país no se involucre en sus políticas, es una manera absurda de pensar.

El otro día en clase ( estudio Derecho en España y soy Mexicana, no tengo intenciones de establecerme de por vida en España, pero claro está que tampoco estaría interesada de implementar politicas dictatoriales en españa y despues irme, contrario a lo que mucha gente opina) una compañera afirmaba que si se les permitiera votar a los extranjeros votarían por regímenes como los de sus países de origen y ponía de ejemplo venezuela, que si se les permitiera votar (por ejemplo) a los venezolanos en España terminarían escogiendo un regímen como el de venezuela y que eso los españoles no lo deben permitir, por eso su rechazo en contra de la votacion de imigrantes en las distintas esferas políticas. Y para mi gran sorpresa muchos de mis compañeros apoyaban esa idea !QUE ABSURDO!. ¿Alguién puede pensar que una persona que huye o rechaza un regímen totalitario, se va a otro país para intentar implementar lo mismo? ¿No parece un absurdo?
Otros comentaban que antes de que cualquier migrante legal o ilegal entrara a España deberían saberse de pi a pa la constitución entera, y sinceramente muy a mi pesar o más aun, muy a pesar de los nacionales (españoles) hay extranjeros que saben y conocen mejor la constitucion, el codigo civil y muchos otros documentos importantes, más aun que los propios españoles. ¿Por qué? porque estan en un país extraño, porque no saben en principio como manejarse y hacen todo lo posible por integrarse y defender sus derechos, pero al mismo tiempo ser concientes de sus obligaciones.
Pues a pesar de mi asombro es triste y realmente vergonzoso ver que hay una gran mayoria de la sociedad que tiene esa mentalidad, aun teniendo "estudios", tiene ese rechazo por los extranjeros.

Pero hay que hacer memoria y como dije al principio, la migracion es un fenomeno histórico, y hay que empezar a hacer politicas correspondientes al mundo actual, a la globalización, y más aun, hacer conciencia ciudadana, una cultura de tolerancia y respecto.

Un saludo.

Sergio Cuevas dijo...

Me parece el comentario mas acertado el de señorita Vanessa la cual tiene forma, fondo. Lo que escribe lo dice sabiendo el transafondo historico cultural y economico que aportan los migrantes de todo el mundo. Si pudieramos algun dia romper con lo absurdo de las nacionalidades esto a que llamamos migracion no existiria. Si pudieramos tener un enfoque diferente y vieramos al migrante (ya sea in-em) como un ser humano sin inportar su nacionalidad todo seria diferente, mientras sigamos enfocando nuestra atencion en estas diferencias nunca terminaremos ni con esta situacion ni con ninguna. El verdadero derecho del migrante legal o no, es que tiene derecho a ser tratado como cualquier persona sin importar sus diferencias. Gobierno que no cumpla con esta condicion no solo traiciona a su constitucion si no a la contitucion de todo ser humano que es que: "todos somos IGUALES..." Ya depende de nosotros utilizar esto para el bien comun.

Liliana Galvis dijo...

Acabo de leer todos los comentarios y pude ver que estoy de acuerdo con los dos últimos y me uno a este pensamiento que es universal y libre pero que como ya sabemos no todos tienen la capacidad de aceptar la realidad histórica y el deber como ser humano de respetar al hermano que es también otro ser humano más. yo soy inmigrante ilegal y con los años me siento más venezolana a pesar de que no soy de este país. Aqui estoy viviendo, tengo a mi hija y mi esposo y cada ley de este país y su situacion actual y futura aunque sea extranjera también me afecta y a mi aún más por mi condición, porque sencillamente no puedo decidir u opinar sobre decisiones de las que también debería ser partícipe. Yo sólo espero poder nacionalizarme algún día y que estos absurdos de fronteras termine por el bien común de todos los habitantes de la tierra...

Saludos y que Dios nos de sabiduría....

rab//. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
rab//. dijo...

Es un buen planteo el suyo. Pero se lo digo como inmigrante legal (y permanente) desde hace 13 años. España no quiere que el inmigrante se quede, y creo que usted no está bien informado cuando supone que el inmigrante viene para marcharse -no lo dice así, pero casi. Tanto evita España que se quede el inmigrante, que su tejido institucional es tan frágil como hipócrita: por una parte se nos exige tener a toda costa un trabajo ("por cuenta ajena", cosa que a loa scomunitarios no se les exige, ¿por qué?) al tiempo en que la renovación de un NIE puede llevar año y medio... y se lo digo que a mí me paso: para la renovacion de i NIE permanente se tardaron 19 meses, y en el interísn yo me quedé sin trabajo. Cuál fue la solución del maravilloso estado del bienestar? Dejarme en la puta calle, con un papelito del min del Interior que ponía que el documento estaba en trámite... no l diré yo los malabarismos tanto económicos como éticos que tuve que hacer durante ese período. Otra: la prueba de que España -país de imigrantes, nunca pidas al que pidió... etc- no quiere inmigrantes es el silencio de los medios ante la miseria que empieza a poblar las calles llenas de inmigrantes sin trabajo, y la realidad de que las empresas se niegan en redondo a ofrecer trabajo a extranjeros. Akgo que, le cuento, no es nada nuevo, sobre todo tratándose de una mujer que no quiera ni ir de puta ni de limpiadora, que esos parecen ser los únicos dos "oficios" reservados a las mujeres. O sea que el probelma es complejo, y como verá, hay mucho inmigrante que no se chupa el dedo... yo, por ejemplo, no vine a España para volver a Argentina, sino para dar y recibir cultura. Se lo han pasado por el forro de las pelotas, como decimos en mi tierra. Como dice alguien más arriba, no siempre "supuestamente" se está de paso. El primer derecho que debería contemplarse es el derecho humano a transitar libremente por suelo terrestre, y a decidir dónde quiere vivir el humano. Es lo que hicieron vuestros ancestros hace no tanto tiempo... una lección que al parecer sus políticos han olvidado. Un saludo